El año 2016 tuvo un protagonista destacado en nuestro deporte y salió del atletismo: Emiliano Lasa.
El atleta de Defensor Sporting y radicado en Brasil logró subir un escalón que lo enmarcó entre los mejores del salto largo a nivel mundial y lo consiguió a puro logro, batiendo la historia una y otra vez.
En los Juegos Olímpicos de Río fue sexto, por lo que obtuvo el diploma olímpico, enmarcando la mejor actuación de la historia del atletismo uruguayo en la cita más importante del deporte mundial.
Además fue el primer celeste en participar en la Diamond League (Marruecos y Bruselas) y batió en dos oprtunidades el récord nacional de su disciplina (8,16 metros) para clasificar a Río y luego con 7,84 en el Mundial Indoor (bajo techo).
También compitió en la Golden Fly Series, donde subió en forma repetida al podio, fue oro en el Iberoamericano de Brasil y ya trabaja pensando en 2017 con Sudamericano
Su historia
Lasa llegó a este año tan especial tras recorrer un camino de sacrificios y mucha entrega para practicar el deporte que ama.
En 2013, el uruguayo recibió una beca de la Federación Internacional de Atletismo para entrenar en el Centro de Alto Rendimiento de San Pablo, donde se radicó por un año, siendo púpilo de Nelio Moura, entrenador de oros olímpicos como Irving Saladino y Maureen Maggi.
Allí conoció a su novia, la brasileña Fabiana Moraes, también atleta de nivel olímpico, que cuando en 2014 finalizó esa beca, lo recibió y alojó en su casa para que pudiera seguir entrenando en dicho Centro y mantuviera el crecimiento mantenido que ya había notado Moura.
"Fueron tiempo difíciles", contó Lasa, que se mantenía con la ayuda de su novia y padres para continuar transitando el camino olímpico, que era su gran meta: "mi sueño de toda la vida".
En los Juegos Odesur ya mostró su valía al quedarse con la medalla de oro y eso lo llevó a tener una beca de Fundación Deporte Uruguay (unión de Comité Olímpico Uruguayo y en aquel momento Ministerio de Turismo y Deporte) de unos US$ 500 mensuales, que usó para solventar el alquiler de su alojamiento en Brasil, que hasta el momento pagaba en forma total Moraes, además de los gastos de vida.
Esa beca duró hasta julio de 2015. Cuando finalizaron los Juegos Panamericanos de Toronto, en los que fue medalla de bronce, ya no contó con este beneficio.
En 2014 también fue becado en forma directa por el Comité Olímpico Uruguayo a través de Solidaridad Olímpica Internacional, primero con media beca (U$S 500) y luego de la cita canadiense con una total de U$S 1000.
Desde ese 2014, cuando finalizó su beca de la IAAF y hasta hoy, su entrenador trabaja en forma gratuita con él, buscando potenciar sus condiciones.
"Tenía la duda de si me podía quedar entrenando en Brasil si me iba mal en Río, salté con eso en la cabeza", contó Lasa en zona mixta tras obtener el diploma olímpico.
Desde julio pasado integra el programa de deportistas militares del Ministerio de Defensa y de los privados solo recibió el apoyo de Nike a cambio de indumentaria deportiva.
"Esperemos que el éxito sirva para tener una estabilidad mayor que ayude a mantener ese ascenso deportivo, crecer y apostar a más. Soñar que se puede y ayudar a ser cada día un poco más dignos en nuestra carrera", explicó Lasa.
Lo que viene
"Seguro que sueño con saltar por encima de los 8,20 metros y acercarme a los 8,30. m.", aseguró Lasa a Montevideo Portal y agregó: "voy a intentar estar entre los cinco mejores del mundo, revalidar el título Sudamericano y poder llegar a una final en el Mundial de Londres".
"En 2017 seguramente tenga varias competencias de gran nivel. En el Sudamericano de mayores voy a defender el título y luego tengo el Mundial en Londres, en el que buscaré meterme en la final, que fue algo que quedó pendiente en Beijing 2015", finalizó.
Andrés Cottini l Montevideo Portal