Real Madrid confirmó la gravedad de la lesión que padeció Federico Valverde el pasado domingo en la derrota 2-1 a manos de Atlético de Madrid por una entrada del surcoreano Kang-in Lee, más allá de que no le impidió completar los 90 minutos en cancha.
“Se le ha diagnosticado un esguince de grado 3 en el tobillo izquierdo. Pendiente de evolución”, fue el escueto comunicado de la entidad merengue sobre el mediocampista uruguayo, quien es duda para el partido del 10 de octubre ante Villarreal.
Valverde, quien por esta lesión se perdió los partidos amistosos de Uruguay ante Japón, Corea del Sur e India, sufrió “el tipo más severo de lesión ligamentosa del ligamento interno”, según Juan Arnal, traumatólogo especialista en lesiones deportivas, consultado por Marca.
A su entender, el jugador del Real Madrid “no podrá jugar al menos entre ocho y 12 semanas” y remarcó que “es importante cumplir los plazos para la recuperación total”, ya que en caso de apurarlo “es probable que vuelva a romperse”, aun cuando el futbolista crea que está recuperado.
“El deportista se siente muy bien pronto, a las cuatro semanas, porque baja mucho la inflamación, pero eso no significa que el esguince esté curado. Esta falsa sensación de seguridad puede llevar a una nueva rotura que, en ocasiones, puede derivar en cirugía”, agregó.