Paulo Pezzolano dirigió su primera práctica en el Real Valladolid este miércoles de mañana y horas después fue presentado en conferencia de prensa. Trabajará junto a Martín Varini como asistente principal, Matías Filippini de ayudante de campo, Gonzalo Álvarez en la preparación física y Manuel Ramas en el rol de analista.

Si bien será su primera experiencia en Europa, dice conocer “todo de la plantilla”. “Cruzeiro y Valladolid hoy son hermanos. La gente que trabaja en Cruzeiro día a día ve un partido del Valladolid. Vimos casi todos los partidos del ascenso y este año, cuando estábamos comiendo, veíamos también los partidos. Sigo mucho fútbol, me encanta lo que hago y me gusta conocer todas las ligas”, explicó a los medios.

Aclarando el panorama

Si bien se especuló con que renunció al Cruzeiro sabiendo que el próximo paso sería el Real Valladolid, dada la relación entre los clubes por ser los dos del brasileño Ronaldo, aclaró que su salida del cuadro brasileño “estaba hablada desde diciembre” y trabajó hasta el final del Campeonato Mineiro para darle tiempo al club de encontrar un sustituto.

“Hubo una reconstrucción desde que asumió Ronaldo. Salieron muchos jugadores y se armó una nueva plantilla. El cansancio del fútbol brasileño es impresionante, física y emocionalmente, por lo que el entrenador a veces siente que cumple un ciclo. El club consiguió al mejor entrenador que consideraba y nosotros salimos después del estadual”, expresó.

Por entonces, “no tenía ni idea” de la posibilidad del Valladolid, que cesó a Pacheta este lunes, un día después de perder 6-0 con Real Madrid. “A Ronaldo lo he visto como mucho tres veces y de lo que menos hablamos fue de fútbol. Hablamos de la vida, porque de fútbol cada uno tiene muy buenos profesionales en su lugar”, aclaró.

“No lo dudé ni dos segundos”

“Me llamó un club italiano dos semanas antes de dejar Cruzeiro y no se dio porque tenía equipo. Rechacé una oferta de México enseguida que me fui de Cruzeiro porque necesitaba descanso, y a las tres semanas me llamó Valladolid y me impactó mucho”, contó, y valoró que “a veces se cruzan los momentos”, como cuando lo contactó Fran Sánchez, director deportivo blanquivioleta.

“Cuando me llamó Fran no lo dudé ni dos segundos, por el conocimiento que tengo. Si no conociera, no hubiera venido, porque mi objetivo más grande es triunfar en Europa, no solo pisar Europa. Para tener éxito en Valladolid tengo que conocer la plantilla y la liga, y en eso estoy súper tranquilo. La decisión fue con convencimiento. A pocas horas de lo que hablamos tuve que viajar, llegué y ya estoy acá. Fue todo muy rápido”, reconoció.

Contagiar desde afuera porque “el jugador no tiene otra que correr”

En cuanto al estilo de juego, dijo tener “un pensamiento muy similar al de Pacheta”, su antecesor en el cargo, y apunta a plasmar en cancha “un equipo ofensivo, que proponga, atrevido y con esa alegría que él pedía ofensivamente”. Eso se va a ver siempre”, vaticinó, y comentó que los cambios se irán viendo de a poco, pero apuntará “primero a lo emocional”.

“Y como todo uruguayo, que lo llevamos en la sangre, es como les dije a los jugadores; acá venimos a vivir al 100% al Real Valladolid. A vestir una camiseta que tiene su historia en España, que está en el puesto 13 histórico de los equipos de serie A. Hay que respetar esa historia, trabajar mucho en el día a día, y competir, que es lo más importante. Lo que nunca le falta a un uruguayo es competir. Vamos a competir y vivir cada partido como si fuera al último desde el minuto 0 al 98”, expresó.

“Lo más importante es respetar la línea, el modelo y el día a día de los jugadores. Que vengan a dar el máximo al 100% y que vengan con la mente abierta para agarrar todos los detalles dentro y fuera del campo”, indicó.

Cuando le preguntaron por qué se lo ve con tanta intensidad al costado de la cancha, explicó que vive los partidos “un poquito más eufórico, pero siempre para buscar el resultado, para estar activo y para que el jugador también lo viva al 1000%”. “Siento que si ven al míster saltando al lado de la cancha no tienen otra que correr más porque sino se les complica adentro del vestuario”, concluyó.