“Usar la 10 de Peñarol para mí es un sueño”, contó Brian Rodríguez a Fox Sports Radio. El extremo nacido en Tranqueras hace 19 años es hoy el jugador más importante que tiene el ataque carbonero y su nombre suena en el mercado europeo. Diego López reza para que se quede y valora que los dirigentes han cumplido con su palabra; por menos de 10 millones de euros no se vende.
“Yo estoy tranquilo, tratando de disfrutar y de estar al tanto de todo también, que es parte de la profesión”, contó el futbolista en referencia a los rumores que lo vinculan con equipos del exterior. “Uno trata de no verlo pero por las redes sociales es imposible y uno se entera de todo. Lo tomo normalmente; es el trabajo de uno y me siento muy contento con que lo vean”, comentó.
Este domingo estuvo en el Campeón del Siglo un ojeador del Milan observando el 4-0 de los carboneros ante Boston River. “Si, estuvimos al tanto de todo. Lo supe después del partido”, confesó Rodríguez, quien reconoce además que “no es fácil estar en Peñarol con 18 años”. “Es bravo mantener. Hay gente que se marea y necesita ayuda profesional”, indicó, y lo sabe por experiencia propia.
“Tuve momentos malos y la fortuna de estar en un equipo como Peñarol. La gente de experiencia que tiene en el plantel es fundamental, como el Cebolla (Rodríguez), (Walter) Gargano y el Lolo (Estofanoff). Hay mucha gente que acoge a los juveniles y tuve la suerte de recibir consejos y aprender con ellos. Además hay una ayuda profesional que viene desde afuera. Trabajamos con una psicóloga aparte y vamos notable”, explicó.
Sobre su juego, valoró que tiene “la confianza del grupo y del entrenador” para atacar en el pie a pie. “Hay que mirarse a uno mismo y saber en qué es fuerte. Yo soy fuerte en ese uno contra uno y trato de hacerlo simple. Cuando tenga que explotarlo de mitad de cancha hacia adelante lo haré siempre porque es mi juego”, dijo, sin tener preferencia alguna por una u otra punta. “Juego por los dos costados”, reveló el veloz puntero diestro.
“El sueño de jugar en la primera de Peñarol ya lo cumplí, y uno aspira a más. Ahora mi sueño es llegar a la selección mayor, ser un jugador reconocido y ayudar a mi familia. Ellos están en Rivera. Se extraña mucho, aunque a veces les mando un pasaje y se vienen”, concluyó.