La floridense de 31 años logró la clasificación en marzo de este año gracias a una wild card concedida a partir de su participación en Arezzo, Italia, donde logró la marca mínima de clasificación.

Maldonado y su equino, Da Vinci, se adueñaron de la escena en el Centro Olímpico Ecuestre, donde compitieron con los mejores binomios del mundo en la categoría grado IV.

La uruguaya terminó novena entre nueve, lejos de los puestos de arriba, pero cumplió su sueño olímpico, ese para el que tanto luchó durante muchos años.

Antes de su participación en Río de Janeiro dialogó con Montevideo Portal respecto a sus expectativas de cara a los Juegos Paralímpicos y su historia, que quedó marcada a los seis meses con un incendio doméstico que pudo costarle la vida y terminó por quitarle parte de un brazo.