Que le pase a Sergio Ramos, vaya y pase. El lateral juega gracias a su velocidad de piernas y el dominio de la pelota con los pies, no con las manos. Pero a un arquero. . .
Martin Stekelenburg, el guardameta de Holanda en el último Mundial, fue el elegido para llevar el trofeo de campeón de Ajax tras ganar la Eredivisie. Se supone que un jugador que ofrece firmeza en las manos iba a cuidarlo mejor que el hombre de Real Madrid, pero no fue así.
En la parte superior del ómnibus que trasladaba al plantel camino a los festejos, el arquero alzo el plato que oficia como trofeo cual si estuviera en plena ceremonia de premiación, y no vio que se le venía un cable de la luz. El trofeo se fue al piso pero, al no ser Copa como aquella merengue, pudo sobrevivir.