Contenido creado por Belén Fourment
Entrevistas
Remar, una metáfora

Olímpicos Dumestre y Collazo hablaron con Montevideo Portal

Los remeros Emiliano Dumestre y Rodolfo Collazo hablaron con Montevideo Portal antes de los Juegos Olímpicos. Entrenando en el Carmelo Rowing Club, contaron cómo se iniciaron en el deporte, qué tiempo le dedican al mismo, como lo alternan con sus carreras y con qué apoyo cuentan, además de sus ilusiones olímpicas.

Lectura: 12'

2012-07-10T10:50:00-03:00
Compartir en

Trabajo en equipo

Los niños nacen con la pelota en los pies y se apasionan con el fútbol. El que es alto se puede volcar al básquet, el que es más corpulento puede optar por el rugby, ¿pero cómo se elije un deporte acuático? "Yo arranqué con una beca que surgió en la escuela pública", cuenta Collazo. "Fui solamente el verano; tenía 11 años. Después me seguí enganchando y los entrenadores que estaban me invitaron a seguir. A los tres años de estar practicando recién formé parte del plantel de la institución; ya a los 16 competimos en el primer Sudamericano que fue en Chile, y desde ese entonces hasta ahora hemos seguido estando en la selección uruguaya", contó.

"Yo arranqué casi a la misma edad, aquí en Carmelo, por intermedio de mis padres, porque había un poco de tradición en la familia con el remo", relata Dumestre. "También arranqué con una promoción que había para fomentar el deporte, y le agarré el gusto, porque podía hacer los estudios acá, y como vivía en el campo me permitía hacer los entrenamientos temprano y volver a mi casa. Fue cuando me enganché en el plantel nacional", señala.

Juntos trabajan hace un par de años. "Arrancamos a entrenar para los ODESUR de 2010. Ya habíamos integrado algún bote conjunto pero en un cuatro, pero en el 2010 arrancamos a entrenar con el proyecto de estar en el doble peso ligero y ganamos", explica el más chico.

El mayor señala que la pareja de trabajo la elige "el entrenador, de acuerdo al rendimiento que vayamos teniendo. Hoy en día hay cinco chicos más que están en la categoría nuestra, pero el rendimiento es el que marca la diferencia. Estuvimos juntos ya en 2006 y fue una pauta de un trabajo que se podía continuar". El alejamiento del remo de Javier García y Joe Reboledo, sus parejas en Atenas 2004 y en Beijing 2008, respectivamente, contribuyó a que los apellidos Collazo y Dumestre funcionaran casi como uno solo.

Considerando que son los terceros Juegos Olímpicos para Collazo con diferente compañero, afirma que la adaptación es muy diferente, "porque el bote arranca de cero. Por más que la mitad sea la misma, la otra parte es diferente, entonces la característica del bote es diferente. Cuesta un poco adaptarse". Además, la poca promoción del remo en Uruguay y los escasos recursos van alejando a los competidores del camino: "esto es así; en Uruguay el deporte no tiene la solvencia económica como para mantener el deporte mucho tiempo, y lamentablemente hay que salir a trabajar. La adaptación se va dando de acuerdo a las ganas que tengamos los dos".

El cuerpo, un instrumento

De más está decir que el remo en nuestro país no está cerca de ser un deporte profesional. Es por eso que Rodolfo es profesor de educación física en dos liceos y en una escuela, además de que "trabajo en el verano en el club Plaza de Colonia, siendo profesor de natación, y en el Club Colonia Rowing por medio de la Intendencia Municipal de Colonia doy clases de remo". Emiliano estudió en la capital. "Soy licenciado en gestión agropecuaria. En 2011 alcancé a hacer un posgrado en administración en agronegocios, y hoy en día formo parte de una empresa lechera de mi padre, y estoy entrando en otra nueva empresa agrícola-ganadera en una sociedad acá en Carmelo. Estuve el primer mes de trabajo a prueba, y quedaron conformes conmigo y saben de todo este evento que se viene por delante, que es un sueño para mí estar viviéndolo, pero cuando termine esta etapa de los Juegos capaz voy a entrar más de lleno, a trabajar más directo", cuenta, y ambos coinciden en la importancia de recibir apoyo por parte de sus empleadores.

Eso les ha permitido mantener un "un entrenamiento diario de doble turno. Cada turno nos lleva dos horas, que pasamos a veces sólo en el agua, remando. Son turnos que se hacen así hasta el fin de semana, y el domingo generalmente lo hacemos de mañana, y en la tarde descansamos". Los trabajos conjuntos se realizan en el Carmelo Rowing Club, ubicado sobre el Arroyo Las Vacas, en la entrada a la ciudad, donde se hace la parte acuática.

"En esta recta final, hacemos el trabajo en el agua para pulir defectos técnicos, por eso es que no lleva tanto tiempo. Cuando estamos Rodolfo en Colonia y yo acá, el entrenamiento diferenciado es salir a correr para calentar o remar individualmente, y después hacer un trabajo en el gimnasio, ya sea pesas o trabajo en el remoergómetro, un día que esté feo", cuenta Dumestre.

Más allá de Londres

Rodolfo y Emiliano trabajan juntos todo el año, dentro y fuera del país. "A nivel nacional, desde el año pasado se hacen nueve fechas a nivel de campeonato nacional, y una fecha individual, que es el campeonato uruguayo", explica Dumestre. Collazo, mientras tanto, repasa el ámbito internacional. "Está el Campeonato Argentino de remo, que como el Uruguayo es una única fecha. Como somos remeros también de San Fernando competimos por ese club. Eso es lo más cercano y lo más barato que tenemos. Luego tenemos que ir a Brasil o a Europa, como hicimos la gira esta que estuvimos en Alemania, y competimos en Suiza y en Holanda", apunta.

Es que la dupla llega de competir en el viejo continente, donde estuvieron junto a grandes potencias. "Aprendimos mucho en varios sentidos, en cuanto a la embarcación que tuvimos nueva. La adaptación fue bastante favorable, más allá que todavía hay cosas para mejorar. Los remos y el bote son totalmente nuevos, se siente muy liviano y hay que adaptarse al mecanismo de ellos, y más que nada la intensidad con que se trabaja y se compite a nivel europeo", reflexiona el mayor de los dos, quien no se olvida de las dificultades que tuvieron respecto al "tema del peso. Nuestra categoría tiene un límite de 70 kilos y allá costó un poco, pero es el preámbulo de estos Juegos Olímpicos, entonces ya vamos preparados para no pasar esos apretones de ver si llegamos o no, porque si no llegas a los kilos te eliminan de la competencia".

Justamente, en este tiempo que pasaron en Europa "nos juntamos con el bote; es un bote de una marca italiana, Filippi, y ellos mismos lo llevan a Londres".

Poniendo estaba la gansa

El viaje a Londres está cubierto. "Recibimos una beca como apoyo, pero la financiación de todo el viaje lo realiza el Comité Olímpico y parte la Federación con el Ministerio y la DINADE", explica Dumestre. ¿Y quien paga el resto del año? Collazo cuenta que "la Federación abre un proyecto al Ministerio, y si se aprueba se incluye toda la gira. Nosotros tenemos la suerte de estar en los Juegos Olímpicos, entonces como que no te pueden decir que no, pero el año que viene no hay ningún evento internacional destacado. En el caso nuestro, la beca se nos corta ahora en agosto, entonces no recibimos ningún apoyo económico y cuesta el doble ir. Generalmente sale de la DINADE, que ahora está en un proyecto grande con la Federación, porque compraron nueve botes, que acá solamente hay cuatro a nivel internacional. Pienso que con esa compra apuntan a la competencia, porque si no sería absurdo. Sino, la financiación corre por parte de la Federación o por parte de las instituciones nuestras", incluyendo solventación de la Intendencia de Colonia y dinero de sus propios bolsillos en ocasiones, fundamentalmente en distancias cortas.

Esto, claro está, no sucede en otros países. El resto de las delegaciones "se quedan en los lugares donde van a competir. Van con su familia, entonces no extrañan tanto, porque imaginá que ahora estamos 20 días acá, pero antes fuimos un mes para allá, y antes estuvimos entrenando para el Preolímpico. A veces estás tres o cuatro meses fuera de tu casa, y no es tan lindo. Disfrutas, pero se extraña. La familia es fundamental; el apoyo que uno tiene es la base de todo. Esos deportistas tienen la suerte de tener a su familia al lado a donde vayan porque están pagos: terminan el ciclo olímpico e igualmente siguen solventándose, entonces no tienen que salir a buscar trabajo".

Y es raro que suceda esto en Uruguay. Es que de las 10 medallas que nuestro país tiene en Juegos Olímpicos, cuatro son de remo: tres de bronce (Los Ángeles 1932, Londres 1948 y Helsinki 1952) y una de plata (Londres 1948). "Es un país futbolero y es el deporte que se lleva todos los réditos", es lo que entiende Dumestre. "A veces lo que no entienden mucho es que al ser tan sacrificado no le dan tanta importancia, pero no saben el rédito que puede dar o las satisfacciones que puedes tener si realmente te dedicaras al deporte y si se apoyara, como nos pasó a nosotros", piensa.

Collazo agrega además que mayor apoyo permitiría mejorar el nivel. "En estos días estuvimos más de lleno en esto y las mejoras que hemos tenido nos ayudan. Si estuviéramos así cuatro años seguidos, tal vez no tendríamos que ir a un Preolímpico, podríamos apostar a una medalla. Eso es lo que veo que no se trabaja", argumenta con razón.

"Ahora tenemos el bote", sigue. "Es de última generación, los remos son lo mejor, pero ¿dónde está la diferencia? La diferencia está en que vienen trabajando hace 10 años atrás, y con la comodidad de tener un nutricionista todos los días, un fisioterapeuta, un médico, un masajista. El equipo multidisciplinario que trabaja con los atletas hace la diferencia, en un período de dos, tres, cuatro ciclos olímpicos. Acá a veces no se dan cuenta o apoyan esporádicamente para un evento en particular, y luego se corta. Después de los Juegos Olímpicos nosotros vamos a seguir remando", por lo que "siempre estamos arrancando de un punto neutral y no podemos alcanzar el deporte de alta competencia y que vean que el deporte lleva dinero y esa inversión es por algo. Si uno quiere obtener una medalla olímpica tiene que invertir dinero en ello".

El sueño olímpico

El objetivo que hay de cara a Londres "lo hemos hablado un poco con Rodolfo, que él con su otro compañero dejaron una posición en los Juegos anteriores que fue la decimoquinta, y en estos, al haber un poco menos de botes en la categoría -paso de estar de 24 cupos a 20- la idea es estar en ese puesto o tratar de mejorarlo. Estar en una final B o en los primeros puestos de la C sería un objetivo nuestro", dice Dumestre.

A nivel personal, las sensaciones son bien diferentes, porque para él son los primeros Juegos, y para su compañero los terceros. "Estos días previo al viaje, la verdad que estoy muy contento", dice con la ilusión de un niño, "disfrutando mucho de la familia. El apoyo de ellos es fundamental para haber llegado donde he llegado. Sin duda que todo el tiempo que estuve estudiando en Montevideo, sin el apoyo de ellos no hubiese podido estar remando, hubiese tenido que salir a buscar algún trabajo de la mano del estudio, y no fue así. Disfrutando de estos días con ellos y con la gente de acá del club, que tengo un apoyo muy grande, y del pueblo en si, porque hay mucha gente que te cruzas en la calle y te reconoce, te felicita. Eso es una satisfacción muy grande sabiendo que vas a estar en unos Juegos, representando a la ciudad y a todo el país, y esas palabras de aliento a uno lo llenan de satisfacción".

Para Rodolfo "es una alegría enorme. Cada Juego fue distinto. A los primeros fuimos con 20 años con Joe y es totalmente diferente a como lo estoy viviendo yo ahora. Estoy viviendo en pareja, mi pareja tiene una nena y es una emoción muy grande poder compartir estos momentos. Como ya sabes lo que vas a ver hay cosas que no las esperas, pero la ilusión está y las ganas de ir para allá y vivir esto las tengo presente. Para mí es un sueño porque nunca había pensado, la primera vez que clasificamos a unos Juegos con Joe, de estar en China y después en Londres".

Todo está listo para partir. "El 11 nos vamos a España, a Bañolas, cerca de Barcelona, donde hay unas instalaciones muy buenas, y va a servir más que nada para hacer el cambio horario y hacer una adaptación también al clima, porque hace mucho más calor allá", informa Emiliano. "El 23 entraremos a la Villa Olímpica para juntarnos con el bote", dice, ya que "el remo arranca el 29 y culmina el 4 de agosto, y del 4 al 13 que es el cierre de los JJOO vamos a estar en Londres".

Mirá el video

Belén Fourment | Montevideo Portal