El primer clásico del año, enmarcado en el torneo de verano denominado Copa Bimbo, se disputará mañana viernes a las 22 horas en el Estadio Centenario, y hasta el momento marcha muy bien la venta de entradas, ya que ambas hinchadas están con mucho interés de ver fútbol.

Pero a pesar de las incorporaciones realizadas hasta el momento y de tener la mente puesta en el partido con el tradicional rival, ambos equipos atraviesan un importante periplo para traer a jugadores de la vecina orilla: Peñarol insiste por Juan Manuel Salgueiro, y a Nacional se le complica la contratación de Israel Damonte.

Según cuenta el portal argentino Olé, el hijo del delantero de San Lorenzo no atraviesa un buen momento de salud, lo que lo impulsa a volver a su país natal. En ese caso, el Ciclón estaría dispuesto a rebajar el pedido de dinero por el jugador para facilitarle el regreso, por lo que el presidente del club, Carlos Abdo, está realizando contactos con la directiva aurinegra.

"Irme a Uruguay es una posibilidad, pero hay que ver bien si la oferta le sirve al club y ver cómo manejo yo el tema familiar. Por eso trato de centrar mi atención sólo en el arranque del torneo", explicó el delantero al mismo sitio.

La situación en Nacional es diferente. Luego de que se asegurara que llegarían Marcos Aguirre e Israel Damonte, el primero lo hizo pero el segundo no. Todas las partes involucradas, jugador y presidente de Godoy Cruz de Mendoza, salieron a ponerle un freno a esta especulación.

"Nadie habló conmigo", contó el jugador a Olé. "Si ellos tienen los 400.000 dólares en la mano, hablamos", agregó, sin cerrarle las puertas al club tricolor.

Pero Mario Contreras, mandatario de la institución mendocina, no fue tan permisivo como el jugador: aseguró que Damonte no es negociable y que no dejará el club, ya que el entrenador cuenta con él y no hay motivos para su salida.