Este miércoles, Gonzalo Carneiro salió del partido que Nacional empató 1-1 con Coquimbo Unido por la primera fecha del grupo B de la Copa Libertadores por una lesión muscular en el cuádriceps.
Si bien ese fue el diagnóstico inicial, este viernes le realizarán estudios en Montevideo, aunque desde el club ya temen que padezca un desgarro.
En caso de que el delantero efectivamente haya sufrido una rotura fibrilar, sería la octava lesión de esa magnitud en el año en el plantel tricolor y la quinta en simultáneo.
En este momento, continúa en recuperación Maximiliano Silvera por un desgarro de gemelo interno sufrido a mediados de marzo, Camilo Cándido (desgarro en el cuádriceps el 24 de marzo), Luis Mejía (desgarro en el isquiotibial jugando para Panamá el 27 de marzo) y Emiliano Ancheta (desgarro en el cuádriceps el 3 de abril).
Antes, en febrero pasado, fue Juan Cruz de los Santos el que sufrió un desgarro, en su caso también de cuádriceps. En el clásico se desgarró el isquiotibiales Sebastián Coates, y a inicios de marzo cayó Juan de Dios Pintado.
En el caso del lateral derecho, sin embargo, no se trató de un desgarro propiamente dicho, sino de una distensión muscular en los isquiotibiales, un grado menor de lesión.
También está el caso de Nicolás Diente López, quien no sufrió un desgarro, pero sí un hematoma en el cuádriceps.
Para 2026, Nacional, que comenzó bajo el mando de Jadson Viera, “innovó” en su pretemporada realizando parte de ella en la playa, lo que pudo haber afectado las cargas de algunos futbolistas.