Este domingo 30 de noviembre quedará señalado como otra jornada inolvidable para Nacional ya que marcó la obtención del Campeonato Uruguayo, algo que desató el festejo de todos sus hinchas en el país y con la frutilla de la torta que marcó la presencia de Luis Suárez como gran protagonista.

El “Pistolero” que no solo anotó un doblete en la victoria ante Liverpool que posibilitó la consagración, se mostró muy emocionado por lo conseguido y una vez finalizado el partido compartió su alegría con su familia, una postal que se repite tras cada logro obtenido.

El abrazo interminable con sus hijos Delfina, Benjamín y Lautaro en la cancha del Centenario, el beso con su esposa Sofía Balbi y la ovación y cantos de agradecimiento de la hinchada, llenaron de calor una noche ventosa y de lluvia.

La copa en sus manos, casi como una confirmación de que la decisión de volver fue la correcta, la alegría de sus compañeros que lo enmarcaron como el referente que es y la felicidad que incluso hizo descontracturar al siempre correcto entrenador del equipo, Pablo Repetto.

Es que después de que se terminó el acto protocolar y mientras todos festejaban sobre una de las tribunas cabeceras, varios jugadores levantaron al DT y lo terminaron lanzando al infaltable foso de agua, todo en el marco de una sonrisa imborrable en la cara de cada uno de los protagonistas.

Un festejo que luego se traslado a los vestuarios de forma más íntima y a las redes sociales que comenzaron a replicar la celebración del nuevo campeón del Uruguayo.