Universidad de Chile abusó del hecho de ser anfitrión, y amenazó desde el principio del encuentro con quedarse con la victoria. La jugada más clara del primer tiempo llegó a apenas dos minutos de juego, y salió bien Leonardo Burián, quien de rodillas evitó el primer tanto local luego de que el delantero llegara solo frente al arco.
Tras esa clara llegada, arremetió la U una y otra vez, haciendo y deshaciendo en los primeros 10' de juego, con ganas de abrir la cuenta temprano. Eso despertó a Nacional en la Noche Azul, que ajustó la marca y comenzó a afinar el trabajo del mediocampo, lo más destacado para el Tricolor en la primera parte. Con esta tarea hecha, el encuentro se hizo más parejo, aunque tuvo al local comandando en la ofensiva.
El Bolso buscó: tocando no llegó, por la buena marca de los azules, e intentó con centros, sin lograr concretar. Sin embargo, encontró el gol desde la pena máxima. El debutante Israel Damonte se metió al área con la intención de generar riesgo, y para cortar el ataque lo derribaron claramente: el juez pitó penal, Álvaro Recoba acomodó la pelota y la reventó contra las redes, al medio y arriba, violentamente.
El resultado no reflejaba el trámite del partido pero lo calentaba, dejando el carácter amistoso para otro momento. El tanto lo gritaron los pocos uruguayos presentes en el Estadio Nacional, y la U salió a buscar el empate, no encontrado en los primeros 45 minutos.
Damonte, responsable en gran parte de la ventaja bolsilluda, pudo haber dejado en desventaja al equipo, ya que cometió una falta durísima sobre Junior Fernández que debió ser sancionada con roja. El árbitro sólo mostró amarilla, pero la acción bastó para definir el perfil del argentino, nuevo en Uruguay: perseverante, trabajador y aficionado a la pierna fuerte.El complemento continuó siendo de alto voltaje, no sólo por la entrega de ambos equipos sino por lo friccionado que se fue volviendo el juego.
Nuevamente con la U llevando las riendas del equipo, a pesar de la ventaja tricolor, Nacional encontró la jugada más clara del partido a los 54 minutos. El Chino metió un gran pase largo para Viudez, que le ganó la carrera al defensa y quedó mano a mano con el arquero. No se acomodó, prefirió pegarle y la pelota pegó en el pie del arquero, cambiando el curso y alejándose del arco.
Esta llegada de Nacional fue el empujón que le faltaba a los azules para avisarles que como locales y anfitriones de la fiesta, no podían perder. Un remate del ingresado Morales, que enloqueció al Bolso en el segundo tiempo, fue tapado por Burián, quien nada pudo hacer más tarde, cuando el merecido y justo empate llegó.
El mismo Morales emparejó los tantos de pelota quieta. Aprovechó un tiro libre en el que sólo hubo un hombre en la barrera, eligió pegarle con la cara externa del pie, descolocó al Cachorro que se estiró y no llegó, y estableció el 1-1 definitivo.
Universidad siguió adelante, pero con la igualdad concretada, el resultado era justo y era, además, el más apropiado para el trámite del partido. El cierre del cotejo no tuvo nada de amistoso y no fue bueno: Boghossian agredió brutalmente a Charles Aranguiz, generando una falta absolutamente fuera de contexto, bien sancionada, que además determinó la salida del jugador chileno.