El francés Victor Wembanyama lideró este miércoles con 19 puntos y 15 rebotes la victoria 133-95 de San Antonio Spurs en casa contra Minnesota Timberwolves para igualar 1-1 las semifinales de la Conferencia Oeste de la NBA, después de que los de Minneapolis dieran un golpe en la mesa en el primer partido de la serie.
Fue un monólogo de los Spurs, que llevaban 24 puntos de ventaja al descanso y que llegaron a tener 47 unidades de ventaja en el 127-77 del cuarto período. Los texanos firmaron su mejor actuación anotadora en 43 años en la postemporada de la NBA.
Los Spurs reaccionaron de forma feroz tras la dura derrota sufrida dos días antes, cuando Wembanyama y De’Aaron Fox tuvieron una de las peores noches en esta temporada.
Acabaron ese partido con 31 puntos en total, fruto de un modesto 10 de 31 en tiros, y fallaron sus doce intentos de tres puntos.
Pero este miércoles recuperaron acierto ofensivo y arrollaron a unos Wolves en los que Anthony Edwards, todavía sin estar al 100% por unas molestias en las rodillas sufridas en la anterior ronda, volvió a salir del banco.
Todo el quinteto titular de los Spurs acabó con dobles dígitos en anotación. Wembanyama conectó siete de sus quince tiros de campo y añadió dos asistencias, un robo y dos tapones a su cuenta; Stephon Caste metió 21 puntos, Fox sumó 16, Justin Champagnie anotó 12 y Devin Vassell, 10.
San Antonio comenzó el partido fallando sus primeros seis triples, pero lo terminó con 16 de 39. Los Wolves no pasaron de un nueve de 30 desde el arco y ninguno de sus jugadores superó los 12 puntos.
Anthony Edwards metió cinco de sus trece tiros en 24 minutos para doce puntos, al igual que Jaden McDaniels, Julius Randle y Terrence Shannon Jr.
La serie se desplaza ahora a Minneapolis para el tercer y cuarto partido, fijados respectivamente este viernes y este domingo. El ganador se medirá en las finales del Oeste contra el vencedor de la serie entre Oklahoma City Thunder y Los Ángeles Lakers.
New York Knicks le ganó 108-102 a Philadelphia 76ers en el Madison Square Garden y se puso adelante 2-0 en las semifinales del Este, en un partido ajustado y en el que el conjunto neoyorquino se llevó gracias a su competitividad y a 26 puntos de Jalen Brunson.
A falta de Joel Embiid, quien sí apareció fue Jalen Brunson. El 11 de los Knicks brilló una vez más como el mejor de Nueva York, con 26 puntos y seis asistencias, y cerró la noche con un nueve de 21 en tiros de campo (42,9%).
Karl Anthony Towns también fue vital en el triunfo de los Knicks pese a jugar menos de media hora. El dominicano, nacido en Nueva Jersey, completó un doble-doble (20 puntos y 10 rebotes), además de sumar otras siete asistencias.
El 2-0 de Nueva York llegó después de una espectacular racha del conjunto de Mike Brown, que había sido el primer equipo NBA en cosechar tres victorias seguidas en playoffs por 25 o más puntos.
Además, los Knicks también habían encadenado las victorias más holgadas en los playoffs como visitante (+51 ante Atlanta) y como local (+39 en el partido 1 contra Philadelphia) en la historia de la franquicia.
Los 76ers notaron la baja de su estrella, Embiid, que quedó desconvocado del partido por lesión en el tobillo derecho y en la cadera.
Embiid, que promedió 28 puntos en los cuatro partidos que jugó en la serie contra Boston, se quedó en apenas 14 puntos y tres de 11 en tiros de campo durante los 25 minutos que estuvo en pista durante el primer partido de la semifinal.
Ante la baja de Embiid, Paul George se echó los 76ers a la espalda y empezó de la mejor forma, anotando 11 de los primeros 13 puntos del conjunto visitante gracias a un tiro de dos y a tres triples seguidos, sin ningún fallo. Philadelphia anotó seis de sus primeros nueve triples.
En los Knicks, Brunson tardó casi diez minutos en puntuar, pero se fue entonando al final de un primer cuarto accidentado y con muchas faltas que terminó con un igualado 31-33.
Los Knicks tuvieron problemas en su juego interior antes del descanso. Con Mitchell Robinson sin jugar por molestias y Towns y Ariel Hukporti cargados solo en el segundo cuarto, Mike Brown tuvo que utilizar a OG Anunoby de pívot, lo que dio alas a unos 76ers que encontraban buenas situaciones en la pintura.
Tras el 61-62 al descanso y con todo por decidir, ambos equipos pusieron toda la carne en el asador. Towns volvió a la pista y Nueva York lo agradeció, manteniendo un toma y daca entre los Knicks y los 76ers sin que nadie se despegara en el marcador.
El técnico de los Sixers, Nick Nurse, que entre el primer y el segundo partido hizo un viaje exprés a Iowa para el funeral de su hermano recientemente fallecido, pudo dirigir con normalidad a su equipo y marcó una táctica clara para poner en ventaja a Paul George, que asumió los tiros cuando el balón quemaba más, aunque finalmente sin mucho acierto.
El 89-90 con el que el partido llegó al último cuarto hacía prever que el encuentro se resolvería en distancias muy cortas. Pero fue justo a dos minutos del final cuando los Knicks consiguieron su máxima ventaja en toda la noche gracias a una racha de 9-0 que los aupó a la victoria.
En Nueva York, OG Anunoby aportó 24 puntos, Mikal Bridges otros 18 y el puertorriqueño José Alvarado sumó tres puntos y una asistencia en siete minutos sobre el parqué.
En Philadelphia, Tyrese Maxey fue el máximo anotador con 26 puntos, además de sumar seis asistencias y tres rebotes. Paul George (19 puntos), Kelly Oubre Jr. (19) y VJ Edgecombe (17) también registraron dobles dígitos.
Tras poner Nueva York el 2-0 a su favor, la serie se traslada a Filadelfia, donde los 76ers este viernes en la Xfinity Mobile Arena empezarán a intentar empatar una de las dos semifinales del Este.