El partido entre Canadá y Catar quedó marcado por una imagen estremecedora en el segundo tiempo. En el minuto 57, Ismael Koné tuvo que abandonar el campo en camilla, luego de una dura entrada de Assan Madibo que encendió inmediatamente las alarmas en el banco canadiense.

La reacción de sus compañeros, visiblemente afectados, reflejó la gravedad del momento: rápidamente, al ver la entidad de la lesión, seguramente una fractura, optaron por rodear al jugador caído para que no se viera la atención médica. 

La acción fue revisada por el VAR y terminó con la expulsión de Assan Madibo, que se agarraba la cabeza una y otra vez, mientras jugadores cataríes y canadienses querían consolarlo, pero además dejando a Catar con nueve jugadores.

La falta generó conmoción en el estadio, con varios futbolistas canadienses entre lágrimas, mientras Koné era retirado entre gestos de dolor y saludando a las tribunas para dar tranquilidad a los hinchas.

Instantes más tarde, Nathan Saliba anotaba el cuarto gol para los anfitriones en Vaoncouver y en el festejo levantó la camiseta de Koné hacia la tribuna homenajeando a su compañero caído.