Seguramente haya sido el mejor partido hasta el momento de la Copa del Mundo de Inglaterra. Twickenham fue testigo de Australia-Gales este domingo y palpitó con la victoria de los Wallabies por 15-6.

Un encuentro donde la clave del los tantos llegaron en el primer tiempo y luego transcurrieron 75 minutos a pura defensa y con el marcador sin moverse.

Los australianos dieron cátedra en ese sentido y a puro tackle terminaron cerrando el partido a su favor pese a que tenían dos jugadores excluido por amarilla.

En cuartos de final los Wallabies se verán las caras con Escocia mientras que Gales enfrentará a Sudáfrica.