Cristiano Ronaldo jugó este lunes ante España su último partido en un Mundial tras la derrota de Portugal 1-0 sobre la hora en el estadio Dallas de Arlington (Texas) por los octavos de final del torneo de México, Estados Unidos y Canadá.
El atacante de 41 años se despidió, entre llantos, 7.330 días después de jugar su primera Copa del Mundo, un 11 de junio de 2006 ante Angola en Alemania, a los 21 y con la camiseta 17 en la espalda. Cuando parecía que el partido se iba al alargue, apareció Mikel Merino para darle la clasificación a la selección española.
CR7 cerró su etapa en Mundiales como el único jugador en casi un siglo que convirtió en seis ediciones, aunque no obtuvo el título.
“Ojalá no sea mi último partido”, había expresado este domingo y, sobre una posible eliminación, aclaró: “Cristiano no va a ser más o menos Cristiano por ganar la Copa del Mundo”.
En su último partido en un Mundial, siguió contando con el apoyo de los hinchas, que en la tribuna corearon su nombre de forma intermitente, pese a sus escasas intervenciones.
Veinte años y 25 días después, España, el país donde forjó su leyenda en Real Madrid, propició su final mundialista. Disputó seis Mundiales, 27 partidos, 11 goles y 2.305 minutos con la selección portuguesa.