El partido entre Francia e Irak por el Mundial este lunes en Filadelfia estuvo suspendido temporalmente debido a una alerta de tormenta severa en el estadio, según informaron fuentes de la organización.

El anuncio oficial de suspensión fue informado minutos después de que ambos equipos se retiraran al vestuario al término de la primera parte, que cerró con victoria 1-0 de los galos y en la que la lluvia apareció desde el minuto 36.

Pero los aficionados que colmaron el Lincoln Financial Field, con capacidad para más de 65.000 espectadores, fueron conminados antes a retirarse de las tribunas y buscar refugio dentro del estadio a través de un mensaje en los parlantes y la pantalla gigante.

Sin embargo, muchos de ellos siguieron en las gradas, algunos protegidos bajo el techo y otros simplemente siguieron en sus puestos aunque protegidos por capas impermeables.

Según la normativa vigente en Estados Unidos, cualquier evento al aire libre puede ser retrasado al menos 30 minutos si se detectan relámpagos en un radio de 13 km.

El tiempo de espera, en este caso, comenzó a contar desde que los jugadores entraron a vestuarios, según explicó una fuente de la FIFA.