Matías Mirabaje recibió confianza en San Lorenzo, sea por Caruso Lombardi o por Juan Antonio Pizzi, el nuevo entrenador del club. Pero el uruguayo no siempre la pasó bien como ahora, sino que la tuvo difícil para poder establecerse.
Entrevistado por Olé, el ex Racing repasó los momentos más oscuros de su carrera. "Mi etapa en Once Caldas, en Colombia, fue para olvidar rápido. Tuve problemas con mi contrato y los directivos no querían que jugara más en el club, y me cortaron los servicios de mi departamento y no me pagaban sueldo", contó.
"Casi toqué fondo. Por suerte, soy muy creyente y me aguantó mucho mi familia. Sino, no quiero pensar lo que me hubiera pasado", soltó el futbolista.
Quien también jugara en Nacional relató una dura anécdota que le tocó vivir desde lo deportivo en el Once Caldas. "Lo peor fue un día que había práctica de fútbol. Uno de los muchachos se lesionó y no había más jugadores. Sólo estaba yo, entonces me paré para entrar. ¿Y sabes que hizo el DT? Puso al utilero", recordó.
"Todo me costó el doble", aseguró Mirabaje, afirmando que "estoy acostumbrado a la adversidad".
"Hace un año vivía a mate y huevo revuelto, sin agua ni teléfono", disparó el futbolista, que ahora pretende disfrutar de este momento de la vida.