La combinación de tenis directo, un servicio que lo salvó de situaciones complicadas y una dejada espectacular se combinaron en la victoria de Andy Murray ante el español Rafael Nadal por 7-5 y 6-4 en las semifinales del Masters 1.000 de Madrid.
El escocés repitió victoria sobre el cuatro veces campeón del torneo, a quien derrotó en la final del pasado año, y se sacó la espina de su reciente derrota ante Nadal en Montecarlo.
El actual número dos del mundo empleó dos horas y 11 minutos, e impidió al de Manacor romper la igualdad con el argentino Guillermo Vilas en cuanto a títulos obtenidos en polvo de ladrillo (49).
Murray, quien está obligado a ganar el torneo para mantener su posición mundial en la actualización del ranking ATP del próximo lunes, se enfrentará en la final a Novak Djokovic, quien se impuso al japonés Kei Nishikori (6) 6-3 y 7-6 en una trabajosa semifinal.
El serbio, cómodo líder de la clasificación mundial, empleó una hora y 59 minutos para vencer al tenista nipón, quien lo exigió al máximo en un segundo set con un quiebre por lado que se resolvió con un 7-4 del balcánico en el tie break.