Diego Lugano, excapitán de la selección uruguaya de fútbol, está comentando los partidos desde su rol de panelista para la cadena Telemundo y este lunes compartió ese rol con el brasileño Dunga en la victoria de Brasil por 2-1 sobre Japón en Houston.
“En el segundo tiempo Brasil demostró la jerarquía que tiene. Cuando tenía que salir a buscar el partido, lo salió a buscar, con fútbol primero, y con paciencia”, destacó el exzaguero del San Pablo, club del que es ídolo, sobre la remontada de la Canarinha en 16vos de final.
“Los cambios de Ancelotti salieron a la perfección; los que hizo e incluso los que no quiso hacer. En el primer tiempo era para salir Casemiro, que tenía amarilla, pero Lucas Paquetá por lesión pidió el cambio y Ancelotti dejó a Casemiro, que fue el que empató el partido”, explicó.
“La suerte también es parte de este juego, y hoy Brasil tuvo todo lo que hay que tener para dar vuelta un partido”, añadió Lugano, quien ponderó el ingreso de Endrick en el segundo tiempo y el repunte de Vinícius, más allá de que no anotó.
“Endrick, si bien no fue muy claro, verticaliza con la potencia que tiene. No toca para el costado; se da vuelta y encara para el arco, que es algo que de por sí complica a la defensa. Y en el segundo tiempo Vinícius asumió la responsabilidad de un equipo que lo necesitaba. No hizo goles, pero estuvo cerca y fue desequilibrante”, expresó.
Por último, mientras comentaba a un metro del campo de juego y observaba a los integrantes del plantel nipón saludar a los hinchas que estaban en las tribunas, fue categórico en un concepto respecto a ese espíritu tan distinto al del futbolista latino.
“Los japoneses siguen aplaudiendo. Tal vez sea lo que les falte para ganar este tipo de partidos: un poco más de miedo a perder. Siguen aplaudiendo y la gente sigue festejando. Está muy lindo, pero perdiste en la hora un partido del Mundial. Para nosotros, los sudamericanos, es difícil asumir esta manera de despedirte de un Mundial”, concluyó.