Este domingo, Nacional derrotó 3-1 a Peñarol en un clásico histórico porque recibió hinchas de ambos equipos en el Gran Parque Central y uno de los goles lo anotó Luis Suárez, quien le volvió a marcar al Aurinegro luego de 16 años.
El lunes, el plantel tricolor tuvo el día libre y los jugadores optaron por descansar. El delantero salteño no fue la excepción, pero lo hizo de una manera muy particular, siempre priorizando la familia.
El 9 de Nacional jugó un picadito junto a sus hijos y amigos de ellos en una cancha de barrio. En un video que circuló por redes sociales se lo ve muy activo, incluso haciendo caer a un niño en un intento de controlar la pelota.