Como todos los años, este 2011 registró pérdidas importantes en las canchas de fútbol. En este caso no se trata de muertes, aunque de alguna manera hay una parte de la enorme tribuna futbolera mundial que puede estar de luto por lo que se perdió en el césped con la partida de algunos grandes.

El más resonante caso de los que abandonaron la práctica profesional del fútbol desde enero a esta parte, es el de Ronaldo. El fenómeno, de 35 años actualmente, tenía 34 cuando el 14 de febrero anunció su retiro de las canchas por sufrir hipertiroidismo, enfermedad que lo obliga a tomar medicamentos que le arrojarían un resultado positivo en un control antidoping. A todos los que realmente saben apreciar la belleza del deporte más popular del mundo, se les piantó un lagrimón.

El fenómeno, integrante del plantel campeón mundial de Brasil en 1994 aunque sin jugar, fue gran protagonista en 1998 y llevó a la verdeamarela rumbo al título en 2002. Ya en 2006 se vio inmerso en el flojo nivel colectivo de su seleccionado, pero logró al menos su 15º tanto para ser el máximo artillero de la historia mundialista. Totalizó 62 goles en 98 partidos con la casaca de su país, y 367 en 531 presencias con sus diferentes clubes. En Real Madrid fue donde más brilló, logrando 104 en 177, aunque en su primera experiencia europea lo suyo fue descomunal: 66 en 71 con el PSV holandés.

Además, la rompió en Cruzeiro, Barcelona, Inter, Milan y finalmente en Corinthians. Sin dudas, de Maradona a esta parte, el más grande de todos los futbolistas que han dicho adiós. El mundo se puso de pie para despedirlo y el gol, dicen, sigue de luto.

Otro enamorado de la red que se marchó fue Martín Palermo. “El optimista del gol”, como lo apodó Carlos Bianchi, se fue con lágrimas en los ojos en una emotiva noche con La Bombonera repleta. Es que no era cualquiera el homenajeado. Se trató del máximo goleador de la historia del club con 236 conquistas en 404. De a poco fue rompiendo todos los récords inviduales, que sirvieron para algunos logros colectivos muy importantes como la Libertadores y la Intercontinental del año 2000. Su doblete ante Real Madrid sigue en la memoria de los corazones que laten en azul y oro, así como también su presencia en la Libertadores de 2007.

También argentinos pero sin tanto destaque goleador, aunque sí con una trayectoria importante en la selección albiceleste, dijeron adiós Roberto Fabián Ayala y Matías Jesús Almeyda. Éste último no se fue para nada emocionado. Al contrario. El pelilargo mediocampista que ya había dejado el fútbol apenas pasando los 30, vivió como jugador el descenso de River Plate y no se fue al mazo. Rápido asumió como director técnico y ahora tiene al elenco millonario segundo en el Nacional B.

Parecido pero distinto fue lo de Marcelo Gallardo. El Muñeco, de gran trayectoria en el fútbol francés y en su River Plate natal, al igual que el Pelado Almeyda se retiró a mediados de año y poco después asumió la conducción técnica del que fue su último equipo como jugador. Campeón en el Nacional de Juan Ramón Carrasco, estuvo en la cuerda floja pero protagonizó una gran remontada para quedarse con el Apertura 2011.

Con mayor repercusión a nivel internacional, también dijeron adiós algunos mundialistas de experiencia que jugaron durante años en la elite. Fabio Cannavaro, de flojo desempeño en Al Ahli de Dubai, no pudo seguir por culpa de las lesiones, pero esos últimos meses pálidos no empañan una trayectoria impresionante. Il capitano de la Azzurra campeona en Alemania 2006, jugó 16 años a gran nivel en Napoli, Parma, Inter, Juventus y Real Madrid. Un monstruo.

Los franceses Claude Makelele y Patrick Vieira, los ingleses Paul Scholes y Gary Neville, el arquero holandés Edwin Van der Sar, el español Iván De la Peña y el danés Jon Dahl Tomasson, completan esa lista de figuras de elite que se marcharon de las canchas en este 2011.