El exfutbolista uruguayo Sebastián Abreu volvió a referirse al ciclo de Marcelo Bielsa al frente de la Selección Uruguaya y dejó declaraciones muy críticas sobre el manejo del grupo y la convivencia interna en el Complejo Celeste.
El Loco, actual entrenador de Club Tijuana, habló este miércoles en ESPN F90 y fue contundente: “No me gusta Bielsa”.
“Porque uno tiene que adaptarse a la cultura. Interpreto que los entrenadores tienen que saber a dónde llegan. Ver cómo es su cultura, su manera de sentir, su manera de vivir, cómo es el canchero, el que cocina, cómo es la cultura del día a día, de la convivencia”, expresó.
Abreu aclaró que no cuestiona la capacidad futbolística del entrenador argentino, pero sí la forma en que se integró al entorno de la Celeste.
“Nadie desconoce el nivel de entrenador y de jerarquía. Sí interpreto que uno no puede venir a un lugar a querer imponer sus filosofías sin importar la cultura del país”, sostuvo.
El exdelantero remarcó especialmente el legado que dejó Tabárez durante sus 15 años al frente de Uruguay y aseguró que esa estructura humana era una de las grandes fortalezas del seleccionado.
“Uruguay generó un precedente de quince años, de mantener una línea de conducción humana y corporativa, donde el utilero era el capitán y el número 10 a la hora de jugar el partido”, afirmó.
Además, agregó que la conexión entre el plantel y la gente se construyó a partir de esos valores humanos, por encima incluso de lo deportivo.
“El Maestro Tabárez generó una línea donde los valores humanos están por arriba del rendimiento futbolístico. Creo que eso fue lo que marcó para que la gente se identificara con ese proceso”, señaló.
Abreu también reveló que varios trabajadores históricos dejaron de formar parte del Complejo Celeste tras la llegada de Bielsa. “Se perdió. Doce o trece personas que trabajaban en el Complejo renunciaron, se fueron yendo”, comentó.
El exgoleador además respaldó parcialmente las declaraciones públicas de Luis Suárez, quien meses atrás había cuestionado el vínculo del entrenador argentino con los futbolistas y funcionarios. “Entendí la impotencia, capaz que no los momentos”, dijo Abreu.
“Para mí, Suárez es el jugador más importante en la historia del fútbol uruguayo. Se sintió con la obligación de exteriorizar eso. Capaz que no fueron las formas ni los momentos, pero sí entendí que estuviera con ese nudo en la garganta”, agregó.
Finalmente, insistió en que la AUF debía haber protegido la identidad construida durante el proceso Tabárez. “Era cuidar y preservar lo que se había generado durante 15 años, que era fundamental”, concluyó.