En el marco de un torneo de verano, Estudiantes y Gimnasia y Esgrima de La Plata se enfrentaron en el clásico de la ciudad, que terminó empatado 1-1. Pero el resultado fue anecdótico, considerando una particular situación que tuvo como protagonista al árbitro y a Israel Damonte, el ex jugador de Nacional.
Carlos Maglio era el juez responsable de impartir justicia, y cansado por la agresividad que había en el partido, que le había obligado a mostrar cuatro tarjetas amarillas por bando, juntó en el medio de la cancha a los capitanes de los equipos, para avisarles que iba a "echar" a la tarjeta amarilla. Decidió descartarla, se la dio al cuarto árbitro, y sólo se quedó con la roja para sancionar a quienes se equivocaran.
Al parecer, el aviso no fue del todo claro, porque de inmediato tuvo que utilizarla, mostrándosela a Damonte, que se fue a las duchas tras darle una patada a Mussis. Sorprende que sea esta la tercera expulsión clásica consecutiva para el volante, que la última vez que defendió al Tricolor ante Peñarol fue sacado de la cancha por protestas, y en el anterior derbi platense por una agresión a un rival.
Damonte, que fue expulsado a los 39 minutos del primer tiempo, había ingresado nueve antes. Cabe señalar además que en el Lobo fue titular el uruguayo Omar Pouso (sustituido a los 42'), y en el banco del Pincharrata estuvo Ernesto Goñi. Juan Manuel Olivera, aunque viajó, finalmente no fue tenido en cuenta en Estudiantes.