Con 43 años de vida y más de 20 de carrera profesional Gastón Sessa volvió a demostrar que lo suyo es incorregible.
El experiente arquero argentino, hoy jugando en Villa San Carlos del ascenso, no pudo con su bronca tras el tercer gol del equipo rival y salió corriendo a reclamarle al árbitro una supuesta mano en el comienzo de la jugada.
El Gato vio la amarilla enseguida, pero como siguió protestando se fue expulsado y enseguida reaccionó tomando del cuello al juez.
Durante su trayectoria Sessa colecciona ya varios episodios violentos, patadas groseras, insultos a los árbitros y agresiones a los alcanzapelotas.