La selección uruguaya se sigue preparando en el Complejo Celeste para la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá, en la que debutará el próximo 15 de junio en Miami contra Arabia Saudita.
Los 26 futbolistas convocados ya entrenan bajo las órdenes de Marcelo Bielsa, aunque Giorgian de Arrascaeta y José María Giménez lo hacen de manera diferenciada por llegar con sendas lesiones.
El mediapunta del Flamengo llegó con una fractura de clavícula y se estaba poniendo a punto para llegar al 100% al debut celeste, pero este martes por la mañana terminó el entrenamiento con una molestia.
En las próximas horas le realizarán estudios, pero desde la interna de la selección temen que se trate de un desgarro en la zona del gemelo, lo que lo podría sacar del Mundial.
Estaba entrenando “sin someterse a la oposición o al choque”.
Hasta hoy, De Arrascaeta estaba “muy bien”, dijo este lunes Marcelo Bielsa; “pero los tiempos de una lesión ósea de clavícula no son posibles de no cumplir, aunque se sienta muy bien”.
En caso de que finalmente pueda jugar el Mundial, “las recomendaciones [por su lesión en la clavícula] son que no se puede volver a someter el hueso a una fricción hasta el viernes 12”.
“Es decir, que va a volver a hacer una práctica de fútbol tres días antes del debut. Desde hoy hasta ese viernes, puede hacer todo lo que hace un futbolista para prepararse, salvo alguna acción por la que corra riesgo de un choque que le genere una nueva ruptura”, añadió el DT.
En caso de que De Arrascaeta no pueda jugar la Copa del Mundo, Uruguay se encuentra dentro del plazo permitido por FIFA para sustituirlo por un futbolista de la prelista de reservados.