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Deportes
EL 10 EN COLONIA

La mesa 19 y la chocolatada: el día que Messi comió en una parrillada de Colonia

Tenía 17 años cuando pasó por El Portón, antes de jugar en el estadio Suppici uno de sus primeros partidos con la selección argentina.

02.09.2026 17:28

Lectura: 3'

2026-09-02T17:28:00-03:00
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Por Agustín Bassini
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En 2004, una parrillada del Centro de Colonia del Sacramento llamada El Portón recibió a un grupo de jóvenes futbolistas argentinos que venían a disputar un amistoso en el campus local. Entre ellos, un chico de 17 años que venía de España. Ese era Lionel Messi, quien jugaría uno de sus primeros partidos con la selección mayor de Argentina. Cuarenta y dos años de historia acumula el restaurante El Portón, la parrilla coloniense donde todo ocurrió, y Nicolás Martinez, su dueño, lo recordó, en diálogo con Montevideo Portal, como un momento especial en su vida.

El contacto con las delegaciones deportivas no era novedad para el local. Hugo Tocalli, el técnico argentino que había conducido el Sudamericano Sub-20 años antes y que había quedado conforme con Colonia, solía traer a sus equipos a hacer partidos de práctica.

“Había jugado un partido contra Paraguay, que fue cuando lo traen a Messi de España para jugar”, cuenta Nicolás. El segundo amistoso de esa selección se jugó en el campus de Colonia, lo que convierte a la ciudad en escenario del primer partido internacional del astro.

El padre de Nicolás, fanático del fútbol y del Barcelona, sabía que entre los convocados había “un gurí chiquito del barça” que se estaba incorporando a la selección argentina. En un momento, le preguntó directamente a Tocalli qué tal jugaba ese pibe. La respuesta quedó grabada en la memoria familiar: “Es alguien diferente, es otro nivel”, recordó.

En El Portón los atendieron como a cualquier delegación. Messi no era todavía el Messi que el mundo conoce hoy. “Era un gurí más que estaba ahí”, recuerda Nicolás. Sin embargo, algunos detalles quedaron fijos en la memoria: la mesa 19, contra la pared, donde se sentó el grupo. Y la merienda de la tarde, esos refuerzos de jamón y queso con chocolatada que el propio Nicolás les entregó a los muchachos de la selección.

Esa misma tarde, Nicolás pudo ver a Messi jugar. “Entró en el segundo tiempo y la verdad que te dabas cuenta de que era impresionante lo que jugaba ese gurí”, dice. No necesitó saber su nombre ni su historia para entender que había algo distinto en esa forma de moverse con la pelota.

Hoy, cuando llegan clientes argentinos y aficionados al fútbol, la anécdota sale sola. “Les decimos: 'Una vez estuvo Messi'”, cuenta Nicolás con una sonrisa. La reacción siempre es la misma incredulidad: “¿Y cuándo? ¿Y cuándo?”. Pocos creen que uno de los primeros pasos internacionales del mejor jugador de la historia del fútbol haya tenido lugar en esta ciudad tranquila sobre el Río de la Plata.

El restaurante recibió a otros nombres del fútbol a lo largo de sus cuatro décadas: Scolari, Carlos Bianchi, futbolistas y técnicos uruguayos de distintas generaciones. “No creo, como Messi, imposible”, admite Nicolás entre risas. “Pero también tuvimos a Scolari comiendo, que es de la generación dorada”, reconoce.

Foto en la parrillada El Portón junto a Carlos Bianchi

Foto en la parrillada El Portón junto a Carlos Bianchi

Por Agustín Bassini
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