El presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, Ignacio Alonso, confirmó que la final de la Copa Libertadores de América se disputará el próximo 28 de noviembre en el Estadio Centenario, en un hecho de gran relevancia para el fútbol uruguayo.

En diálogo con Doble amarilla, el dirigente expresó su entusiasmo por albergar el partido más importante del continente y dejó en claro su deseo: “Ojalá que nuestros equipos puedan romper la racha y que haya un campeón uruguayo. Además, la final de la Libertadores es en Montevideo, y eso es muy importante”, señaló.

Alonso también hizo hincapié en la necesidad de fortalecer el fútbol local para volver a competir al máximo nivel internacional. “Tenemos que salir campeones de nuevo. Estamos impulsando procesos de cambios importantes para fortalecer a los clubes”, afirmó, en referencia a las reformas estructurales que se busca implementar.

Uno de los aspectos más destacados será el carácter histórico del escenario elegido. El Estadio Centenario será sede de una final continental en lo que será una ocasión especial, ya que marcará el cierre de una etapa previa a su transformación.

“Tener la final en el Centenario es clave porque será la última con la fisonomía del estadio original de 1930 antes de las reformas para el Mundial 2030”, explicó Alonso. En ese sentido, remarcó el valor simbólico del evento: “Agradezco a todos porque esto es un homenaje a tantos años de historia en un monumento del fútbol mundial”.

La designación de Montevideo como sede vuelve a poner a Uruguay en el centro de la escena futbolística internacional, en un contexto donde el país se prepara para ser parte de la organización del Mundial 2030, que tendrá al Centenario como uno de sus escenarios principales tras su remodelación.

El Centenario tiene un antecedente reciente en este tipo de eventos: fue sede de la final de la Copa Libertadores 2021, en la que Palmeiras se consagró campeón tras vencer a Flamengo en un recordado encuentro.