El arquero de Cabo Verde, Vozinha, se convirtió en uno de los grandes protagonistas del Mundial luego de su actuación ante España, partido que terminó con empate 0-0, y lo tuvo como MVP del encuentro tras mantener su arco en cero a sus 40 años.
Pero la jornada tuvo un momento todavía más emotivo. El guardameta lloró en dos oportunidades: primero, después del pitido final al tomar dimensión de la hazaña conseguida, y luego, frente a los medios, cuando contó que su madre, Ana Cándida Évora, no había podido viajar a Atlanta por un problema con el visado.
"Me duele que mi madre no pueda estar aquí para verme", expresó el futbolista, en una escena que rápidamente conmovió al mundo del fútbol.
La historia llegó al congresista estadounidense Hakeem Jeffries, quien intervino para ayudar a que la madre del arquero pudiera estar presente en el próximo partido de Cabo Verde.
"Ninguna madre debería perderse la oportunidad de ver a su hijo hacer historia. Hablé con el secretario de Estado, Marco Rubio, y le pedí al Departamento de Estado que hiciera todo lo posible para garantizar que su madre pudiera asistir al próximo partido", señaló Jeffries.
El político confirmó, además, que Ana Cándida Évora podrá obtener su visado a tiempo, y estará en las tribunas del estadio de Miami cuando Cabo Verde vuelva a jugar.
"Es un privilegio anunciar que la madre de Vozinha podrá obtener un visado a tiempo para asistir al partido del domingo", agregó.
La situación había sido aún más complicada, porque Cabo Verde estaba incluido entre los países afectados por restricciones migratorias que encarecían el ingreso a Estados Unidos. Sin embargo, tras las gestiones realizadas, las autoridades habilitaron el viaje.
"Ya se están organizando los preparativos para que madre e hijo se reúnan en Miami", aseguró Jeffries.