Sergio Blanco, entrenador de Juventud de Las Piedras, se fue del Campeón del Siglo con un “sabor amargo” y “muy caliente por el resultado” tras el 2-2 contra Peñarol. “Hicimos un partido importante en todas las fases y pudimos haberlo ganado. El golazo de [Leandro] Umpiérrez, esa calidad, terminó tapando el trabajo que hicimos”, lamentó.

El Chapita se mostró “con muchas ganas y la energía renovada al haber llegado hace poco” al equipo, y tiene “muchas ganas de seguir creciendo y mejorando” de la mano de un plantel al que encontró “golpeado anímicamente por los resultados y por la salida del entrenador anterior, que había hecho las cosas muy bien y le tenían un cariño muy grande”.

Del grupo de futbolistas valoró que lo encontró “muy predispuesto a entrenar, a escuchar y a brindarse a lo que se le propone como modelo”. “Es lo que queremos por cómo sentimos el fútbol y es lo que se vio hoy”, ponderó, destacando “lo visto en cancha”, más allá de estar “molesto con el resultado”.

“Me pasó lo mismo en Brasil. No entiendo el fútbol de otra forma que ir a buscarlo. Sabemos lo que eran Atlético Mineiro y Cienciano, que fuimos superiores, y sabemos lo que es Peñarol. Estamos tratando de convencernos de que, si estamos al 100%, le competimos a cualquiera. Pero no podemos tener dos jugadores al 90%. Tenemos que estar al 100% en todas las fases; querer la pelota, jugar, moverse y encontrar los espacios. Y ser perritos de presa a la hora de recuperar”, agregó.

Blanco valoró “las ganas de presionar, el amor propio, el no querer perder y el ir a buscarlo” de sus dirigidos. “Me identifica el vestuario caliente, como estoy yo, con el 2-2. Capaz que en otra situación, con un 2-2 con buen juego en el estadio de Peñarol, el ambiente puede ser distinto. Me gustó ver un vestuario golpeado por el resultado, no por el juego ni por la manera de ir a buscarlo”, puntualizó.

Sobre los goles recibidos en los finales de los partidos, como ante Cienciano y Atlético Mineiro, dijo que lo “preocupa y ocupa”. “Hoy pudimos haberlo perdido sobre el final. Hago un mea culpa porque en ese córner, en la situación que se daba, podíamos haber protegido un poco más el área y no haber mandado tanta gente. Pero queríamos ganar”, explicó.

“Nos pasó lo mismo con Atlético Mineiro y con Cienciano. No entendemos el fútbol de otra manera que no sea ir a buscarlo. Pensé que en esa pelota quieta podíamos hacer el 3-2 y casi nos termina costando el partido. Por suerte no entró. Es también energía, porque en otro momento entraba. Me dolieron más los empates de los otros partidos porque fueron más sobre la hora”, concluyó.