Bragantino quedó eliminado del campeonato estadual Paulista tras perder 2-1 ante San Pablo este sábado pese al gol para descontar de Gustavo Marques, quien posteriormente realizó unas polémicas declaraciones tras las que tuvieron que disculparse tanto él como su club.
El futbolista brasileño, que está cedido desde Benfica, cargó contra la jueza Daiane Muniz para manifestar su bronca al sentirse perjudicado y declaró, en la transmisión televisiva luego del partido, que “no hay que poner mujeres al mando”. El equipo perdedor reclamó un penal sobre el final.
“No tiene sentido jugar contra São Paulo, Palmeiras, Corinthians y que pongan a una mujer como árbitro, en un partido de esta magnitud. Esta decisión no fue honesta. São Paulo merece todo el crédito, pero ella los favoreció. Red Bull es un gran equipo, pero, para ella, São Paulo era aún más grande”, opinó el zaguero de 24 años.
“Trabajamos todos los días, dejamos a nuestras familias en casa —hermanas, padres, madres, esposas, a todos— para que ella venga a arruinarnos los sueños. Arruinó nuestro juego”, dijo Marques.
“La Federación Paulista debería analizar un partido de esta magnitud y no poner a una mujer al mando. Con el debido respeto a las mujeres del mundo... Estoy casado, tengo a mi madre, disculpen si digo algo ofensivo hacia las mujeres, pero no creo que ella tenga la capacidad para arbitrar un partido como este”, cerró.
Minutos más tarde, en zona mixta, Marques contó que le pidió perdón a la jueza y se disculpó públicamente: “Me disculpé con Daiane y su asistente. Me disculpo con todas las mujeres. Me siento mal, triste. Mi esposa y mi madre ya me han regañado e insultado”. Bragantino se expresó con un comunicado.
La Federación Brasileña y su club están analizando aplicarle una posible sanción al futbolista tras sus dichos.