La presencia del género femenino a lo largo de la historia del deporte ha ido evolucionando a medida que avanzaron las ediciones.
Según el informe publicado por el medio Flamebearers, existió un considerable avance en cuanto a la participación de mujeres durante los distintos Juegos Olímpicos, desde Atenas 1986 hasta la actualidad.
En los Juegos de Atenas, el 100% de los deportistas que participaron fueron de sexo masculino, una situación que cambió recién en Berlín 1936, cuando apenas incrementa a un 8% la presencia de mujeres.
En Montreal 1976, la cantidad de deportistas aumentó aún más, dividendose en un 80% hombres y un 20% mujeres. Y así fue incrementando gradualmente el número hasta llegar a París 2024, que cuenta con un 50 y 50%.