Wolverhampton Wanderers compartió en sus cuentas oficiales una simpática historia que se dio en su estadio este fin de semana, 13 días después del curioso episodio que dio lugar a los hechos.

El pasado 18 de enero, cuando los Wolves empataron 0-0 con Newcastle United como locales, se hizo viral la imagen de un niño llorando después de que su padre se comiera el último nugget de pollo de un paquete que compartían.

Este sábado, en la derrota 2-0 a manos de Bournemouth, el club aprovechó el entretiempo para premiar al pequeño. La mascota del equipo se acercó hasta él y le regaló una bolsa con más nuggets de los que el pequeño Rory podía imaginar.

Mientras los hinchas presentes en las tribunas aplaudían a Rory, quien recibía indumentaria del club a modo de regalo, la voz del estadio advirtió sobre los nuggets: “Y esta vez, papá, no estás autorizado a acercarte a ellos”.

Wolverhampton Wanderers, el equipo en el que milita Santiago Bueno, marcha último en la Premier League con apenas ocho puntos, a 18 de los puestos de permanencia con 14 partidos por jugar. El descenso al Championship es inminente.