Arsenal superó como visitante al Hull City por 3-1. LA victoria de los de Wenger se explica a partir de la gran actuación del chileno Alexis Sánchez, que anotó dos goles a los 28' y 46' de la primera etapa, además de una conquista de Aaron Ramsey a los 33'. Los locales, que tuvieron a Abel Hernández en el banco, descontaron por medio de Stephen Quinn a los 56'.
El juego de los "Gunners" fue directo y agresivo. Apostó a una presión agobiante y rápida, que le permitió forzar errores en la defensa del Hull, que vio cómo estos eran aprovechados por grandes pasadores como Ozil, Ramsey o Cazorla para meter pases profundos entre los zagueros locales y permitir así los goles de sus compañeros.
La primera conquista, de Sánchez, llegó tras un tiro libre de afuera del área que rebotó en la barrera y se coló en el ángulo izquierdo del golero Steven Harder, que sólo la vio pasar por encima de él sin poder hacer nada. El segundo, de Ramsey a pase largo de Cazorla, también fue tras un rebote que coló la pelota contra el palo derecho del 1 para decretar el 2-0 parcial.
Cuando moría la primera etapa, Ramsey le metió un exquisito pase filtrado al chileno Sánchez, quien sólo tuvo que esquivar al arquero para estampar el 3-0 al final de la primera etapa. Si no hubiera sido porque los londinenses bajaron el ritmo u el meta local sacó más de una pelota difícil, el choque habría finalizado con un resultado más abultado, pero no fue así.
El descuento para los de naranja y negro llegó por intermedio de Stephen Quinn cuando corrían 56 del complemento: el mediocampista se adelantó dentro del área a su marcador y pegó el cabezazo de pique al piso para decretar el 3-1 definitivo. Un partido que no fue de lo mejor de ninguno de los dos, pero en el que el Arsenal se encontró de rebote con el segundo puesto en la liga.