En las últimas horas fue tema de debate en Peñarol la oferta que llegó de Red Bull Bragantino de Brasil por Ignacio Sosa. La propuesta sería de US$ 3.000.000 por el 80% de la ficha, pero la realidad es que ese monto es la cláusula de salida.

Daniel Tealdi, dirigente del Carbonero, aseguró que se trata de una “cláusula de obligación de aceptar una oferta” de tres millones de dólares. En caso de salir por esa cifra, a Peñarol le quedarían US$ 1.200.000, que serían US$ 900.000 sacando la inversión que ya se había hecho.

Este martes, Ignacio Ruglio, presidente del club, aseveró que “ahora no se va ningún jugador”. “Hasta diciembre, la prioridad sigue siendo deportiva”, añadió.

Sosa “no tiene posibilidad de salida ni en el anterior contrato ni en el nuevo” porque “establece que, una vez iniciado el campeonato, tiene que esperar hasta el próximo período de pases”, ahondó.

A raíz de toda esta situación que se generó, Hugo Sierra, representante de Sosa, rompió el silencio. “Hay que hacer matices con el contrato. Cuando empezamos las conversaciones con el presidente, le dejé claro: ‘Es Peñarol y tenemos buena relación, si no ni te renovaba’. Son reglas del juego”, dijo.

“Cada uno quiere lo mejor para sus intereses”, indicó, y recordó: “Cuando recibo la oferta y después empiezan todos los vaivenes, mando el contrato al club comprador. Ellos consideran que la cláusula es ejecutable”.

“Yo habiendo sido deportista y que me gustaba que respetaran mis decisiones, siempre pregunto y después aconsejo. Él está interesado y ya firmó la oferta que le mandó Red Bull”, mencionó el exbasquetbolista y ganador de Gran Hermano España en 2018.

“Siempre tratamos de no quedar mal con Peñarol”, apuntó en diálogo con el programa La mañana del fútbol de radio El Espectador Deportes, y comentó que dan “por válido ese contrato” con la cláusula de salida.

“Cuando el presidente me pide la renovación, yo pido mis puntos, hablándolos con el jugador, y había una diferencia pequeña con el sueldo. Le aconsejé a Nacho que firme lo que pedían porque nuestra ganancia era esa cláusula para poder salir cuando queramos”, comentó.

“Nosotros somos transparentes. Sería fácil así [pagar la cláusula para llevarse al jugador], pero lo que se usa entre clubes de buena fe y que no esconden nada raro, ¿por qué no llegar a un acuerdo? Siempre hay una negociación previa, pero si no hay arreglo el comprador decidirá si ejecutarla o no”, siguió.

Y agregó: “Si Peñarol pasaba en Avellaneda, no nos íbamos a ir a ningún lado, por ningún dinero, pero ahora las condiciones cambian”.

Con respecto a los dichos de Ruglio sobre que no sale hasta diciembre, dijo: “El reglamento FIFA es claro: los periodos elegibles para que los jugadores puedan ejecutar sus cláusulas son de julio a setiembre y de diciembre a enero”.

“Los mercados son los que dictan el valor de un jugador. Si vos sobresalís en un mercado de 150 millones de habitantes”, destacó, y añadió: “Lo necesitan ahora. Perdieron seis partidos seguidos y lo quieren ya”.

“Hasta hoy a la noche” está vigente la oferta. “Llamaré al club a ver si puede haber una posibilidad de negociación. Intentaré convencer al presidente del club comprador para aumentar un poquito”, expresó.

Y cerró hablando de cómo está Sosa. “Los últimos tres días lo he notado bajo. Psicológica y anímicamente está mal porque estas situaciones generan mucho estrés. Está contento con la oferta porque es importante, pero preocupado porque no merecemos estar en esta situación, de rehenes”.