Según informó este jueves el diario alemán Die Welt, Infantino ordenó la destrucción de audios que, presuntamente, registran conversaciones mediante las cuales se estaba realizando un complot contra Domenico Sala, quien renunció a su cargo de auditor y responsable del cumplimiento de normas de la FIFA hace poco menos de un mes.

La reunión se llevó a cabo en la Ciudad de México y tenía por objetivo forzar la salida de quien por entonces encabezaba el órgano que establece, entre otras cosas, el suelo del presidente de la FIFA. Infantino no sólo estaba en desacuerdo con el monto que se le planteó, sino que además decidió tomar el control de los comités independientes que supervisan al Ejecutivo. Por esa última razón, Sala dimitió.

Además, el Comité de Ética evalúa algunos gastos del máximo dirigente del fútbol mundial, como la compra de un elegante traje y el uso de aviones privados. Además, también se lo investigará por haber recibido regalos de la firma Adidas, que lleva varias décadas como principal sponsor de los torneos organizados por la FIFA.

Según Die Welt, Infantino podría ser suspendido por 90 días, y en ese caso volvería a quedar al frente el camerunbés Isaa Hayatou.