Gastón Martirena arribó a Montevideo este martes de tarde, firmó en Nacional y de noche dio sus primeras declaraciones como nuevo jugador del equipo tricolor, al que llegó a préstamo por un año desde Racing de Avellaneda. En su momento estuvo muy cerca del Santos, pero el pase se cayó y hasta lo llamó Neymar para convencerlo de jugar en el conjunto peixe.

“Me volvieron a llamar hoy por la mañana también, directivos del Santos, y también hablé con Neymar. Obviamente, fue un placer hablar con él. Yo le decía que no podía creer que estaba hablando con él. Obviamente le agradecí, pero yo ya tenía todo hablado con Nacional. Ya estaba por viajar para acá”, contó.

“Le expliqué, y él me entendió, que yo venía a jugar a mi país, al club del que soy hincha y la verdad es que me agradeció, me dio muy para adelante. Ojalá en cualquier otro momento de la vida nos podamos cruzar”, agregó sobre la charla con el 10 del equipo peixe.

El lateral de 26 años se mostró “contento porque se pudo dar” su arribo al conjunto tricolor, luego de tener “oportunidades por todos lados”, como la del Santos o del CSKA Moscú. “Por momentos la veía muy lejos”, reconoció, y recordó cuando jugaba en Liverpool. “La veía muy difícil para un cuadro grande en mi país”, contó.

Ponderó que los directivos tricolores “nunca se bajaron” de la negociación y estuvieron “siempre ahí esperando” la posibilidad de llevarlo al club del que es hincha, condición que no ocultó, pese a nunca haber jugado en el club. “No tenía nada que esconder. Se han publicado cosas mías de cuando era chico también. Subía muchísimas cosas de Nacional”, explicó Martirena, quien “de chico era socio” del club, como toda su familia.

“Soy profesional, yo vivo de esto, mi familia vive de esto. Hoy me toca defender a Nacional, que es un club muy gigante, muy hermoso y la verdad que quiero disfrutarlo al 100%”, contó, y recordó “el gol del Chino Recoba de tiro libre” como un momento disfrutable como hincha. Aquel triunfo clásico dio el pie para la posibilidad de preguntarle por sus opciones de enfrentar a Peñarol el próximo domingo. “Vengo entrenado y la decisión va a ser del entrenador”, dijo.

Haber perdido rodaje en Racing lo llevó a querer cambiar de aire, y no le importa que su llegada al Bolso se dé en medio de un presente delicado. “Es fútbol. Son momentos, un partido puede cambiar todo. Es un club grande, mucha exigencia, obviamente. Tenemos que siempre estar ahí arriba, pelear cosas. Yo vengo a dar lo mío, a aportar desde donde sea, en la cancha, afuera, con lo que sea. Vengo positivo y con muchas ganas de lograr muchas cosas”, afirmó.