Este jueves 5 de setiembre se cumplieron 20 años de la histórica goleada que Colombia consiguió ante Argentina por 5-0, en un partido por las Eliminatorias para el Mundial de Estados Unidos 1994. Y su recuerdo trajo una anécdota que cobró vida.
En mayo, el libro "El 5-0: la increíble crónica del partido que cambió para siempre la historia del fútbol colombiano", del periodista Mauricio Silva, salió a la venta en tierras colombianas y fue un éxito. Ahora, algunos meses después, lo que estaba escondido entre sus páginas comenzó a difundirse en internet y tuvo alcance mundial.
Cuando el marcador ya estaba 5-0 y cuando quedaban cuatro minutos para el final, "faltaba algo más: el suicidio", cuenta el libro.
"En el minuto 86:16, Simeone fue a disputar en el aire un balón dividido con el Tren (Adolfo Valencia, autor del quinto gol) y, malintencionado, descargó un codazo de roja directa. "Te mato, negro hijo de puta", le dijo al morocho. El delantero colombiano cayó con la boca ensangrentada", relata Silva en su libro.
Ante este suceso, los colombianos fueron a reclamarle al árbitro, el uruguayo Ernesto Filippi, que lo expulsara, pero apareció "(Gabriel Jaime) Barrabás Gómez, viejo zorro", quien le dijo al oído "'no lo vaya a echar, señor juez. No lo vaya a sacar del partido porque después dicen que les ganamos porque tenían solo 10. No nos vaya a hacer eso'".
Frente a semejante pedido, Filippi, "tal vez con la celeste puesta, tal vez en nombre de todos los sudamericanos que han padecido la arrogancia argentina, tal vez porque las grandes instituciones eventualmente resultan insoportables, tal vez porque el fútbol es simplemente un asunto manejado por seres humanos, respondió como si fuera un juego de barrio: ‘no lo echo, está bien, pero háganle otro gol a esos hijos de puta'".