Barcelona goleó 7-0 a Rayo Vallecano en Madrid, e impidió con ese triunfo que Real Madrid celebrara este domingo un título de Liga que parece inminente. Dos goles de Messi, dos de Pedro, uno de Keita, uno en contra y otro de Thiago Alcántara, le dieron forma a un triunfo que rápidamente pasó a segundo plano, desplazado en trascendencia por una situación poco habitual.

Faltando 15 minutos, cuando Thiago Alcántara anotó el quinto tanto de cabeza tras centro de Dani Alves, los dos protagonistas de la jugada comenzaron un festejo bastante normal para los días que corren, pero poco habitual para el club que defienden. Con pasito de coreografía ensayado, se mandaron un bailecito contra un rincón de la cancha, aunque no por mucho tiempo.

El capitán Carles Puyol corrió rápidamente hacia ellos, los separó y terminó abruptamente con la celebración. Luego los rezongó, y en la conferencia de prensa posterior al cotejo el entrenador Guardiola pareció respaldar la decisión de quien prota el brazalete, diciendo que los pasitos de la celebración “no son actos de jugadores de Barcelona. Ya se los he comentado, pedimos disculpas a la afición del Rayo y no volverá a suceder”.

El autor del gol pidió perdón en su cuenta de Twitter “si en cualquier momento a la hora de celebrar el gol pudimos ofender al Rayo, no quisimos ofender a nadie”. Por su parte, Alves tuvo la misma actitud: “Quería pedir perdón a los aficionados del Rayo que se hayan sentido ofendidos con el baile. En ningún momento quise ofender nadie, sólo pasar bien”.

En las redes sociales, hinchas de distintos equipos criticaron y apoyaron en igual medida lo hecho por los jugadores blaugranas, sin tener tan en cuenta el color de sus camisetas. Para algunos “sobraba el bailecito”, y para la mayoría “se lo podrían haber ahorrado”, teniendo en cuenta que era el quinto gol y el equipo estaba jugando como visitante.