No falta mucho para que se dé la vuelta de uno de los tenistas más importantes de la historia: Roger Federer. Tras estar casi un año ausente por una lesión en la rodilla derecha, el suizo de 39 años volverá al circuito profesional para disputar en el ATP 250 de Doha, que arrancará el lunes ocho de marzo.

Sin embargo, todo ese tiempo sin actividad le trajo secuelas. Esto lo confirmó su preparador físico, Pierre Paganini, en una entrevista al medio suizo Tages-Anzeiger: "Los músculos de Roger se deterioraron considerablemente."

Hace más de dos décadas que Paganini trabaja con Federer y dejó en claro que la operación en la rodilla derecha complicó mucho la puesta apunto de una de las grandes leyendas del tenis.

"Esta rodilla (la derecha) le había estado causando problemas durante varios años. Pero podría tenerlos bajo control, con una planificación adaptada y ejercicios específicos. Él y todo el equipo habían estado trabajando en ello durante mucho tiempo", manifestó el preparador físico de 63 años.

No son nuevos los problemas de rodilla para Federer. En 2016 fue la izquierda que lo llevó a perderse la segunda parte de la temporada. Cuando volvió en 2017 se proclamó campeón del Australian Open y de Wimbledon. Aunque para esta oportunidad, Paganini no es optimista.

"La gran diferencia con respecto a 2016 es que cuando se tomó un descanso después de Wimbledon, sus músculos siempre estuvieron ahí. Ahora tuvimos una ruptura total donde los músculos se deterioraron considerablemente. Pasó mucho tiempo entre la primera operación y la época de julio (cuando tuvo la segunda). Sus músculos ya no estaban en las mismas condiciones, los desequilibrios eran extremos. Necesitaba más tiempo de recuperación. Hacia principios de octubre, comenzamos capacitando en el nivel más bajo. Intentamos desde el principio incorporar aspectos de coordinación en la estructura", comentó.

Federer, que en agosto de este año cumplirá 40 años, continúa preparándose de la mejor forma para su vuelta al circuito profesional: el ATP 250 de Doha. Un certamen que lo ganó en tres oportunidades: 2005, 2006 y 2011.

"Roger siempre ve las cosas de manera positiva. Se entrena prácticamente con normalidad. Si pudieras verlo dirías ‘no está lesionado, todo está bien'. Pero no debemos olvidar que sólo cuando todas las etapas están terminadas comienza a funcionar la reactividad. Esto es muy importante en el tenis", expresó Paganini.

"Hemos estado trabajando en eso durante mucho tiempo y es ahí donde se puede ver si el rompecabezas funciona, en todas sus variantes. Ahí es donde estamos ahora. Esto es bueno para él porque se necesitó una increíble cantidad de paciencia para llegar a este punto", cerró el preparador físico del número cinco del mundo.