Medios argentinos confirmaron este lunes el fallecimiento de Lázaro Jaime Zilberman, nombrado popularmente como Marcelo Araujo, el relator más conocido del fútbol argentino en la década de los 90 y comienzos de los 2000.

El deceso se produjo en la madrugada en el Hospital Italiano de Buenos Aires, donde estaba internado desde hace algunos días por problemas de salud.

Su estilo transgresor, descontracturado y vanguardista desde que arrancó en 1989, cambió la forma de relatar en el Río de la Plata. La dupla con el comentarista Enrique Macaya Márquez fue histórica, y solían transmitir “el clásico del domingo”, que era el partido más importante de la etapa.

Arrancó haciendo locución en los medios y fue la voz principal a nivel de relatos entre 1989 y 2004. Además, condujo Fútbol de Primera, y en 2009 volvió a relatar para su país como la voz principal de Fútbol para todos, cuando el torneo local se transmitió por televisión abierta en Argentina.

Desde sus apasionadas narraciones generó apodos que hasta hoy perduran en antiguos futbolistas, hizo conocer segundos y hasta terceros nombres de algunos, e inventó otros, como fue el caso de Diego Martín Forlán, quien no tiene segundo nombre.

“Estás crazy, Macaya”, “A ver, grone, si sabés”, “Qué tuje” y “El yorugua” fueron solo algunas frases de su rico repertorio, y quedarán grabadas en la memoria colectiva de los futboleros.

También se recuerda el relato del penal que Fernando Álvez le atajó al brasileño Tulio en la final de la Copa América de 1995, pocos días después de que el delantero eliminara a Argentina con un gol con la mano.