Barcelona está de luto por el fallecimiento de Antoni Ramallets, legendario arquero que, si bien no inició su carrera en el club, se hizo ídolo desde que debutó en 1947, se adueñó del arco del elenco culé y jugó 473 partidos hasta su retiro en el año 1962.
En esos 15 años como guardameta del conjunto catalán, ganó seis ligas, cinco Copas del Rey y Copas Latinas, entre los logros más salientes. Además, cinco veces obtuvo el Trofeo Zamora, que hasta hoy sigue premiando al mejor arquero de la temporada.
Ramallets defendió 35 veces el arco de la selección, incluyendo el Mundial de 1950, donde fue figura en el empate a dos frente a Uruguay en el cuadrangular final. Su figura es leyenda del fútbol español en general, más allá de su vinculación con el Barcelona, y sus cualidades le valieron ser apodado “el gato con alas”.
Con 89 años, falleció a raíz de una larga enfermedad en el Centre Sociosanitari Ricard Fortuna, casi un año después del deceso de su esposa de toda la vida. Esa última pérdida no pudo superarla y significó el empeoramiento de su propia salud, por lo que dejó de existir y vistió de luto a todo Barcelona.