Luego del 2-2 registrado en Ucrania, el equipo andaluz sabía que el 0-0 o el 1-1 le servían para clasificar a la final. No obstante, no especuló con esa posibilidad y siempre buscó el arco rival, por lo que abrochó una cómoda y justa victoria en su camino rumbo al tercer título consecutivo.
El 1-0 llegó muy rápido, a los 9’, cuando el zaguero Malyshev perdió la pelota en la salida y Kevin Gameiro lo aprovechó. El francés robó en campo rival, se fue expreso contra el arquero y no perdonó.
Sevilla fue superior en esa primera etapa, pero en el tramo final bajó el ritmo y lo pagó caro. El brasileño Eduardo da Silva aprovechó un pase exquisito de su compatriota Marlos y ante la salida del arquero David Soria definió con sutileza a la red en 44’.
Pero el local no quiso saber nada con el 1-1 y apostó a liquidarlo, objetivo que logró en 14 minutos. Gameiro selló su doblete a los 47’ tras eludir al arquero Pyatov con derecha y tocar de zurda al arco vacío luego de una brillante asistencia de Krychowiak, y el brasileño Mariano cerró el tanteador a los 59’ con un espectacular remate a distancia.
Sebastián Cristóforo ingresó a los 89' en lugar del argentino Banega en el equipo de Unai Emery, que tras haber conquistado la Europa League en 2014 en Turín y en 2015 en Varsovia, buscará repetir el logro el próximo 18 de mayo en Basilea, donde enfrentará al Liverpool inglés.