El hincha ingresó segundos después de finalizado el encuentro, en el que su ídolo falló un penal, y encontró una buena receptividad del crack del Real Madrid pese al decepcionante resultado del cotejo.
Ronaldo esperó a que el joven regulara su teléfono para tomarse la foto ante la atenta mirada de los encargados de seguridad, quienes se lo llevaron después de que llegara a darle un beso al jugador lusitano.
El crack del Real Madrid hizo señas a quienes quisieron retirar al fanático para que le permitieran su cometido: tomarse una selfie con su ídolo.