El argentino Esteban Andrada, arquero del Real Zaragoza, podría ser sancionado con hasta 15 partidos de suspensión por el golpe de puño que le propinó en el rostro al capitán del Huesca, Jorge Pulido, durante el derbi aragonés del pasado domingo por la fecha 37 de LaLiga 2 de España.

El código disciplinario de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) establece que una agresión a un rival puede conllevar una sanción de cuatro a 12 partidos si no causa lesión, mientras que en caso contrario el castigo aumenta a entre seis y 15 partidos.

La brutal agresión de Andrada se produjo en el tiempo adicionado, con el Huesca con ventaja en el marcador 1-0, y después de que el árbitro Arcediano Monescillo decidiera la expulsión del jugador del Zaragoza, Tasende. El argentino fue a protestar y, en un cruce con Pulido, empujó al defensa y vio la segunda amarilla que le costó la expulsión.

Los jugadores de ambos equipos se enfrentaron sobre el césped y fue entonces cuando el arquero le propinó un puñetazo en la cara que lo derribó al suelo y le causó “un hematoma en el pómulo izquierdo”, según recoge el acta arbitral.

Las disculpas del jugador y la condena del club

El entrenador del Real Zaragoza, David Navarro, quiso “pedir disculpas; no tiene excusa lo que ha pasado” nada más terminar el encuentro, mientras que el club “condenó rotundamente lo sucedido en esa acción que ha manchado de manera inaceptable un partido de fútbol de especial trascendencia para nuestra región, algo que resulta inadmisible”.

Respecto a Andrada, el club señaló que “analizará los hechos acaecidos y tomará las medidas disciplinarias pertinentes”, mientras que el guardameta declaró estar “muy arrepentido”, en un video a través de las redes sociales del club.

“No lo volvería a hacer porque soy una persona pública y un profesional con muchos años de carrera”, siguió. También se disculpó con Pulido y afirmó que son “colegas” y que se desconectó “en ese momento”. “Si quieren que vaya a hablar para dar explicaciones, iré”, concluyó.

El arquero argentino, de 35 años, llegó al club zaragozano cedido por el CF Monterrey (Rayados) para la temporada en setiembre de 2025 hasta junio próximo, por lo que la sanción podría dejar en el aire su futuro inmediato.

El código disciplinario

“Agredir a otro/a sin causar lesión, ponderándose como factor determinante del elemento doloso, necesario en esta infracción, (...) se sancionará con suspensión de 4 a 12 partidos”, indica el artículo 103.1 del Código Disciplinario vigente de la RFEF.

En el caso de que la lesión determinara la baja del ofendido, la suspensión sería de seis a 15 partidos, según el artículo 103.2.

Sin embargo, en el Artículo 10 de circunstancias atenuantes de la responsabilidad figuran el arrepentimiento espontáneo; la de haber precedido, inmediatamente a la infracción, una provocación suficiente o la de no haber sido sancionado/a con anterioridad en el transcurso de la vida deportiva.

La sanción, que podría conocerse este martes, dependerá así de varios factores, pero dada la brutalidad de la agresión se espera que sea ejemplar. Y entre los paralelismos más evidentes figuran los 11 partidos de suspensión al exguardameta y entrenador argentino Germán Burgos por el puñetazo a Óscar Serrano en un Mallorca-Espanyol en 1999.

EFE / FútbolUy.