El doctor Pedro Luis Ripoll, director del Centro Médico de Excelencia FIFA Ripoll y De Prado, especialista en traumatología y cirugía ortopédica, advirtió que en la vuelta de La Liga de España "las lesiones se pueden incrementar en un 50 %".

El Doctor Ripoll asegura también que el parate de más de dos meses debido a la cuarentena puede provocar que haya más lesiones graves, ya que "las articulaciones pueden quedar desprotegidas" debido a la pérdida de condición física y de automatización en las caídas.

¿Cuáles son los riesgos en esta vuelta a la actividad?

Nosotros hemos hecho en Doctor Ripoll y de Prado Sport Clinic un análisis predictivo matemático, muy concienzudo, con más de 100 referencias bibliográficas de todo el mundo de los últimos estudios que se han publicado sobre esta cuestión, de la que se han publicado casi 100.000 artículos científicos.

Este análisis sobre el número de lesiones utiliza un algoritmo, donde se establece una tasa base extraída del riesgo lesional que se puede deducir de los archivos de los últimos 20 años de UEFA, FIFA, y diario Marca. Según este estudio, en una competición de cinco semanas, 11 partidos, las lesiones se pueden ver incrementadas en un 50 %. Y la gran mayoría de ellas serían musculares.

¿Cuál es su posición después de este estudio predictivo?

Nosotros somos partidarios del inicio de los entrenamientos; no hay riesgos desorbitados. No hay riesgos de gran calibre, están los comunes a toda la población. Tenemos claro los factores que inciden, y se trata de actuar sobre ellos para que la tasa baje. Nuestro informe pretende ayudar a que se proteja al jugador, pero desde el punto de vista de que, si todo va bien, se reanudará la competición.

No es un informe en contra de que se inicien los entrenamientos. Luego ya veremos respecto a la competición. Aún queda mucho tiempo. Si miramos un mes hacia atrás hemos visto lo que puede pasar... Tenemos casi un mes por delante y sería ilusorio que pensásemos que esto va a ser un paseo militar. Un mes es una eternidad en un contexto de una pandemia y nuestro objetivo es prevenir; mejor prevenir que curar, y más en una pandemia.

Este viernes se produjo la primera lesión grave de las dos semanas que llevan los equipos de entrenamientos. Sergio Álvarez, arquero del Celta de Vigo, sufrió una rotura en los dos meniscos de su rodilla derecha así como una lesión parcial en el ligamento cruzado anterior de la misma articulación. ¿Puede haber afectado el parón debido al coronavirus o pueden aumentar también este tipo de lesiones?

Sí. Sin entrar en esta situación concreta, hablando en términos generales, hay dos cosas que el futbolista ha perdido por el largo número de días sin ejercitarse; incluso para algunos el más largo de su carrera. Una es la fuerza física, la resistencia... todo lo que es la condición física; y luego está la otra que es la propiocepción, es decir, el control automático de la contracción muscular tal y como debe producirse para que en el salto, en la caída y en el giro las articulaciones no corran riesgo.

Este último factor es más importante que el otro y cuando está abolido las articulaciones pueden quedar desprotegidas y producirse graves lesiones. Para ver esto, hay que hacer unas pruebas biomecánicas que se llaman ‘5D'; se hacen en un laboratorio biomecánico donde se entrena la capacidad automática de control por parte del cerebro de la musculatura. Es decir, cuando un arquero salta no piensa en los músculos que va a contraer cuando cae, producto del entrenamiento los contrae automáticamente de modo que las articulaciones quedan protegidas. Esto es un aspecto fundamental en la vuelta a la competición y se ha de vigilar.

¿Un mes de entrenamientos es tiempo suficiente para prepararse?

Depende cómo se administre. Es decir, si las condiciones de seguridad de la pandemia nos permiten hacer un entrenamiento intenso, puede ser suficiente. Ahora bien, lo que sí queda apretado es la competición, con 11 partidos en cinco semanas; sobre todo para algunos equipos, la mayoría, que están acostumbrados a jugar un partido por semana.

¿Es apropiada la medida de los cinco cambios para evitar lesiones en este calendario tan apretado?

Esto es muy significativo. Tenemos alguna experiencia sobre este nuevo modelo, que es la primera jornada de la Bundesliga, donde se ha producido un aumento del 30 % en las lesiones que habitualmente se producen. Se produjeron 12 lesiones, de las que un 80 % son musculares; que es un número muy elevado. Y un dato indirecto muy significativo es que el 62 % de los equipos hicieron los cinco cambios, y un 28 % hicieron cuatro; es decir, casi un 80 % de los entrenadores se han visto obligados a desguazar su equipo y poner un equipo totalmente nuevo en el campo. Lo han hecho porque no han tenido más remedio, porque a los entrenadores no les gusta hacer tanta cantidad de cambios.

Mucho tiempo sin competir, temperaturas altas... ¿aumenta también el riesgo de lesiones cardiovasculares?

Aquí hay dos aspectos. El primero es que a partir de 32 grados o a partir del 77 % de humedad y 27 grados se corren riesgos altos de lesión; la temperatura es otro factor considerado. ¿Y el corazón? Esto entraría dentro de un apartado de las secuencias del coronavirus. Todos los organismos internacionales tenemos que analizar el reconocimiento cardíaco y el reconocimiento de la coagulación de la sangre, alterados por el COVID-19; han de ser prioritarios. Están siendo colocados en la portada de los reconocimientos que estamos haciendo a los jugadores. Hay que analizar muy bien que ninguno de ellos tenga secuelas en el corazón, en el pulmón, en el sistema neurológico, como la pérdida del olfato y del gusto.

Luego, lo que es seguro, es que el jugador, sometido a riesgo extremo, como va a ser, disminuye la inmunidad. Es decir, el jugador, durante este tiempo va a estar más expuesto inmunitariamente de lo que está una persona normal, por lo cual hay que protegerlo especialmente.

Si van a estar más expuestos... ¿son necesarias las concentraciones?

Son un instrumento para proteger al jugador y garantizar que cumple con las comidas y ritmos de preparación física que se exigen para un esfuerzo del que vamos a hacer; pero depende del acuerdo entre clubes y jugadores. Y para evitar el contagio, claro. Hay equipos chinos que llevan concentrados tres meses.

En mi opinión, no hay que verlo como un elemento de castigo para el futbolista, es un elemento de prevención. El separarse de la familia no es agradable, obvio, pero toda España va a pasar ya de la Fase 0 y las familias de los jugadores van a estar en un contacto amplio con el conjunto de la población, y luego van a estar en contacto con el jugador. Va a aumentar el riesgo. ¿Es humano concentrar a los jugadores en esta situación? Eso ya se sale de mis competencias, pero la respuesta creo que tenemos todos clara cuál es. Ahora, como a los médicos, la profesionalidad te obliga a veces a hacer cosas que son difíciles de llevar a cabo.

EFE / FútbolUy