Celtic, con el uruguayo Marcelo Saracchi en el banco de relevos, eliminó de la Copa de Escocia a su máximo rival, el Rangers, y avanzó a semifinales al ganar 4-2 la tanda de penales luego de igualar 0-0 en el tiempo regular como visitante.

El encuentro, disputado en el Ibrox Stadium, terminó con fanáticos de ambos equipos sobre el césped. Una vez finalizado el encuentro, algunos visitantes entraron al campo a celebrar, lo que desató el enojo de los locales.

Los futbolistas todavía estaban dentro del campo cuando los hinchas se metieron al campo, lo que generó enfrentamientos, corridas y lanzamientos de algunos proyectiles. La policía y los miembros de seguridad tomaron pronto el campo para evitar que pasara a mayores, pero durante casi seis minutos se vivió una hecatombe.

Algunas bengalas volaron de un lado a otro, del césped a una de las tribunas cabeceras y al contrario, y algunos barras, con el rostro cubierto, fueron detenidos por las fuerzas de seguridad.