Enzo Cabrera, atacante de Danubio que marcó el segundo gol en la victoria 2-1 sobre Nacional, está viviendo su primer semestre en el profesionalismo del fútbol uruguayo. A comienzos de año llegó al equipo de la mano de Gustavo Matosas, que lo vio en Río Negro de San José y lo fue a buscar sin dudarlo, con 22 años recién cumplidos.

“Estoy muy contento y dejando todo en los entrenamientos. Y afuera también, con el cuidado que conlleva, porque no estaba tan acostumbrado por el ritmo de vida que llevaba. Quiero aprovechar esta oportunidad que me dio Gustavo, que me fue a buscar y se la jugó por mí. Trato de responder con el mismo respeto que merece”, contó al programa Polideportivo de Teledoce.

Sobre su presente, distinto al de 2025 cuando jugaba en OFI, dijo: “es un orgullo para mí, para mi familia y la gente que está al lado mío, que en algún momento me dijo que no me rindiera”. “Iba al fútbol del interior y por suerte lo estoy disfrutando de una manera increíble. Ojalá sigan llegando los goles y seguir creciendo como jugador y persona. Estoy en ese camino, escuchando a los referentes y a los que me rodean”, agregó.

Respecto a su primer año como profesional, valoró haberse “adaptado bastante bien”. “Sabía lo que era porque en su momento hice formativas en Nacional, donde estuve un año y medio, y un año en Torque. Por distintos motivos me fui para el fútbol del interior, pero más o menos sabía lo que era. Cuando llegué e hice la pretemporada, me adapté al 100%, y tengo muchos compañeros que me ayudaron”, destacó.

Por su pasado tricolor, reconoce que el gol de anoche “fue especial”. “Es un recuerdo que me voy a llevar siempre y era una mini revancha. No tengo nada contra Nacional porque soy hincha de Río Negro, mi club de San José, y siempre lo dije, desde formativas y ahora estando en Danubio. Esa una mini revancha que también tuve con Torque, que también me tocó convertir”, añadió.

Enzo Cabrera, hijo de Jorge el mono Cabrera, con pasado como lateral derecho en la selección de San José y en su querido Río Negro, pasó de ser titular bajo la dirección técnica de Diego Monarriz a suplente con Matosas, pero le quitó relevancia. “Uno se lo toma como se lo tiene que tomar. Somos profesionales y todos estamos preparados para jugar el tiempo que nos toque. Nos preparamos para estar al 100% y que el entrenador decida”, dijo.

“Yo quiero seguir creciendo como jugador y como persona para que Gustavo me vea y diga los minutos que tengo que jugar. Fue el que se la jugó por mí y me trajo. No puedo decir nada de él porque soy muy agradecido”, apuntó Cabrera, quien si bien sabe que “todos los goles tienen el mismo valor”, reconoce que “uno se lleva el recuerdo de jugar como visitante, y ganando es más gratificante”.