Mathias Olivera estuvo en el ojo de la tormenta a fines de 2016, cuando rescindió su vínculo con Nacional. Daniel Fonseca, su representante, activó la cláusula de rescisión y lo hizo figurar ante la AUF como futbolista de Atenas de San Carlos a los efectos de que pudiera disputar el Sudamericano sub-20 de Ecuador. Si era jugador libre no podía participar.
Olivera nunca jugó en Atenas y pasó los meses posteriores al Sudamericano entrenando por su cuenta de cara al Mundial de Corea del Sur. Pese a no contar con el rodaje ideal que le da a cualquier futbolista el hecho de practicar con un grupo, se mostró en gran nivel en la cita mundialista y llamó la atención de ojeadores europeos.
Hoy, un mes y una semana después del último partido de Uruguay en el Mundial sub-20, el zurdo lateral de 19 años firmó en el club donde Fonseca tiene a otro de sus representados; el Galatasaray de Fernando Muslera.
Olivera, quien disputó en Nacional dos encuentros oficiales (River Plate y Plaza Colonia en febrero de 2016 con Gustavo Munúa como entrenador), se integrará al equipo sub-20 del Galatasaray para buscar desde allí una oportunidad en el plantel principal.