El 1-1 de Santos visitando al Atlético Mineiro este sábado por el Brasileirão dejó como postal el chichón que sufrió el arquero, Gabriel Brazão, luego de un fuerte golpe en su cabeza. El impacto se dio contra la rodilla de Igor Gomes a los 49’, y no pasó de un susto.
El guardameta se desmayó en el campo durante algunos segundos y no respondía ante la desesperación de sus compañeros para reanimarlo. Luego llegó el cuerpo médico y lo atendió, hasta que de a poco fue recuperando la conciencia.
Brazão se incorporó y hasta siguió jugando con una gorra de natación, pero a los 68' fue sustituido por Diogenes.
Tras el partido, el arquero se sometió a pruebas que no detectaron anormalidades, y de noche recibió el alta. “Fue solo un susto”, escribió en su cuenta de Instagram.