El Barcelona y la Roma jugaron este miércoles por el histórico trofeo Joan Gamper, y el conjunto español ganaba 1-0 a los 28 minutos de partido. Como suele suceder, ante una patada Lionel Messi reaccionó con una jugada que terminó en su gol minutos después.

Pero esa agresión del defensor francés de la Roma Yanga-Mbiwa hizo que Messi se enfadara de una manera en la que nunca se vio. El mejor jugador de Argentina se paró en frente al fornido zaguero, lo desafió, insultó y golpeó.